03 de setembre, 2006

Penfolds bin 407 y Es Trenc

La foto es de la playa de Es Trenc (sur de Mallorca). Tras estas primeras dunas, se encuentra la vegetación de la seguna masa dunar. La primera vez que me adentré en ella y respiré con profundidad, me di cuenta de que estaba dentro de lo que solemos denonimar "nota balsámica" en un vino tinto. Por lo menos, de lo que yo entiendo por eso. Es una vegetación que acoge sabinas, lentiscos, jaras, orégano, tomillo y un extraordinario y tupido pinar anclado en la duna. Bajo el calor de agosto, olía poderosamente el aire a pino, a su resina, a hierbas aromáticas (sotobosque mediterráneo), a menta, concentrado todo y a 50 metros del mar. Una sensación única, embriagadora, llena.


Un solo vino recuerdo yo, y llevo en mi memoria olfativa, que desprendiera con tanta profundidad y poderío este concentrado de aromas "mediterráneos". Se trata de un Penfolds bin grange 407, hecho de cabernet sauvignon, del 2001. Australiano, vaya. Un vino poderoso, contundente, carnoso, sabroso, que esconde en su interior el secreto de los aromas del sur de Mallorca en un armazón, perfectamente construido, de 14%.
¿Paradojas del vino, paradojas del terruño?

02 de setembre, 2006

Teres rosato di Burlotto

F. Ziliani es uno de los más seguidos y leídos críticos de vino italianos (enlace a su blog, en la columna de la derecha). En pleno apogeo de la canícula de julio, decidimos ambos intercambiarnos tres vinos rosados: él me mandaría tres rosados italianos que fueran de su agrado y yo haría lo propio con tres rosados españoles. Ambos escribiríamos después nuestras sensaciones sobre los vinos recibidos. Hace unos días publicó él su primer comentario (www.vinoalvino.org/2006/08/quinta_clarisa_2005_rosati_di.html) de Quinta Clarisa 2005 y hoy, hago yo lo propio con el Teres, vino da tavola rosato de la azienda agricola Comm. G.B.Burlotto de Verduno.

Verduno es un municipio situado en pleno Piamonte, en una zona de increíbles condiciones para la viticultura, bella como pocas en Italia y "patria" de los varietales barolo y barbaresco. En este municipio trabaja una de las empresas de más larga tradición en la zona, la que produce Teres: Comm. G.B. Burlotto (toda su información en www.burlotto.com).

Puede que este rosado no sea uno de sus vinos "de gama alta", pero sin duda es uno de sus vinos más exitosos, tal y como ya señalaba Franco en un comentario suyo reciente. Por supuesto,
lo que voy a comentar es, estrictamente, mi percepción del vino, sin dejarme influenciar por aquello que han escrito otros (se trata de un rosado que ha sido propuesto como uno de los mejores en Italia, comercializados en 2006).


Es un vino de un extraordinario color, de condición brillante, límpido. Mi recuerdo de ese color está entre la fresa "en envero" (cuando empieza su coloratura rosada) y algunos corales que pierden el anaranjado para pasar al rojizo. Es un vino de "alta" graduación (14 %) y por ello se pasea por la copa con una elegancia y porte inusuales. Sus olores son los del jarabe de grosella, con un fondo muy leve de geranios y un matiz mineral. No sabría decir, por falta de experiencia con estos varietales, si concuerdan con las uvas que se han usado para hacerlo: nebbiolo 60%, pelaverga 30%, barbera 10%. Su punto más fuerte, con todo, llega cuando combinas el olor con el sabor: en boca es un vino poderoso, con una alta acidez que definiría como de "caramelo de fresa ácido", con un carbónico matizado pero alegre. Ese perlaje fino recuerda, casi, al corazón de algunos de esos caramelos de fresa, que estaban rellenos de sidral: casi "chisporrotea" en boca. Es un vino, en este sentido, intenso, fulgurante, distinto a cuanto había probado en rosados hasta ahora. Su brillantez no dura mucho, es cierto, pero mientras la retienes en tu paladar y en tu nariz, satisface plenamente. Este vino es como las estrellas fugaces de la noche de San Lorenzo: duran poco en el cielo, pero agradan mucho. Un vino muy recomendable, sin duda, aunque de no fácil localización en España (por lo menos en tiendas; in internet, se puede adquirir sobre los 10 euros).

01 de setembre, 2006

Haikus de Mallorca (iv): pastelerías y hartazgo político

Para un enamorado de la harina y de cuanto pueda ésta contener y envolver (dulce, salado...), Mallorca es un paraíso. No hay pueblo, no hay barrio de Ciutat, que no tenga su horno, su pastelería, sus especialidades. Es salir de un "pecado" para entrar en otro, a costa, claro está, de acabar el verano con toneladas de satisfacción y algunos kilos de más. "Panades" de todos los tipos (con carnes, con carnes y verduras, con todo tipo de pescados), cocarrois de verduras (en la foto, con cebolla, pero también con todo tipo de verduras), robiols de cabello de ángel o de albaricoque, cocas de trempó, de pimientos, de todo, ensaimadas de todos los tipos, "quartos" con betún, sin betún y muchas otras maravillas. Tantos días y tantos km por la isla (casi 2000) han dado para mucho: mi particular selección de bondades y de sucursales del "paraíso" en la tierra mallorquina es ésta (aclaro que Ca'n Frasquet, en Ciutat, estaba cerrado cuando fuimos), sin prelación (conste). Nuestra pastelería de referencia era la de Ses Salines, Xesquet, en C/ Sitjar, n.6 (971649748): no es porque sea la de nuestro pueblo, pero sus cocas de verduras son las mejores que he probado este verano. En la Plaza Mayor de Sineu, n.3, ofrece sus maravillas el horno-pastelería Torelló, del que destacaría sus ensaimadas "llises" (ensaimada y punto). Finalmente, en Ciutat, en la calle a la que da nombre (¡el horno remonta ya a la época musulmana!), abre sus puertas desde tiempo inmemorial el Forn de la Glòria (en su n.7, 971713317), del que desbordan sus robiols y sus panades de carne. Muchas de estas tiendas, además, se encuentran en locales directamente modernistas (el Forn de la Glòria) o muy cuidados a lo largo de muchos años (Torelló). La sola visita merecería ya la pena.

Y ya para terminar, y aunque este pretexto de haiku acabe siendo más bien un pedazo de dazibao, no me resisto (tantas tentaciones en las que he caído...) a no rematar este comentario con una foto del cocarrois que más me ha hecho reir este verano. Sobran las palabras, pero es que estoy muy harto ya de "nuestros" políticos tras las últimas cimentaciones sobre la isla y tras la última maniobra en el Ayuntamiento de Barcelona. Aclaro: 1. Yo no considero un progreso que se destruya el territorio para llegar diez minutos antes de Ciutat a Manacor. 2. Yo no quiero a este nuevo alcalde, J.Hereu, para Barcelona, ni quiero que el sentido de mi voto se pervierta de esta manera. No tienen ningún derecho a hacer ninguna de las dos cosas y lo pagarán con mi militancia activa en su contra. ¿Sabéis cuál ha sido la primera declaración del futuro nuevo alcalde? "Tengo que hacer que me conozcan". Dioses, se va a gastar millones de euros en publicidad para hacer que se sublime su mediocridad y su espúrea subida al "mando". Lo dicho: no soporto que se pervierta y manipule el voto de la gente y el mío propio de manera tan burda y salvaje.
Prometo no volver a enturbiar este blog y sus comentarios con notas y gentes de este tipo, pero es que no sabía cómo expresar mi rabia y mi frustración ante tamañas desfachateces. Sé que tan sólo tengo un voto y que a ellos les lleva al pairo, pero voy a cuidar al máximo ese voto y me van a tener ante ellos cada vez que repitan maniobras como las que he descrito.

APOSTILLA Y PUNTO FINAL. Declara hoy (2 de septiembre de 2006) en los periódicos el saliente alcalde de Barcelona, J.Clos, que "los programas son los que son y se pactaron solemnemente al comienzo de la legislatura". Qué cinismo y qué desvergüenza: él, que por elemental Principio (ya axioma / teorema) de Peters ha "ascendido" a un ministerio (todo esto me recuerda, solemnemente, la Apolocyntosis del Dios Claudio de Séneca), olvida que, por mucho que sea legal, no es legítimo romper de forma unilateral un contrato que, al presentarse y ser votado, "firmó" con la ciudad y sus ciudadanos precisamente para toda esa legislatura, no para la parte de ella que le convinieran a él y a su partido.