14 de juliol, 2010

Patio ensamblaje 2008

Logo El Patio

Me di de bruces en el suelo hace unos días, sí, buscando vinos naturales en mi barrio. Pero me levanté, también...y lo hice en un patio que jamás había pisado, pero del que conocía no pocas cosas. Me sonaba el asunto casi a Augusto Monterroso ("cuando despertó, el dinosaurio todavía estaba allí"), pero había unas botellas, sí, y se intuía la sonrisa y bonhomía de su hacedor, también. Fresco El Patio ensamblaje 2008, a 15ºC lo tomé, y aunque podía haber pasado lo que Jose apuntaba hace poco, la botella salió redonda, con una esfericidad que me dejó buen paladar y mejor cuerpo. 13% para un vino de tierra calcárea, algo de regadío de apoyo y mayoría de secano, donde casan tempranillo y graciano, por parte española, y syrah y petit verdot, por parte francesa. 8 de julio, a las 21 horas, día de tierra y de fruto, con la luna a punto de nueva. "Buen día para este vino", pensé. Y acerté.

En ese "casamiento" domina la buena relación entre cepas y la mano sabia del viticultor. Vinificaciones por separado, mínima intervención en el campo y en la bodega y un buen reposo en botella. Como todo, el vino tendrá sus días buenos y sus días malos, pero si coges uno de los primeros, ¡menudas sensaciones! Vino intenso, glicérico, con lágrima y tono de picota bien madura, sabe a masa de pan del de antes, con levadura, aceite, algo de sal, frescor de agua y, al final, un puñado de cerezas. Huele a las cerezas tras salir del horno, huele a compota con esa fruta y huele a regaliz roja. Sus taninos son maduros y golosos, mucho. Esa uva madura tiene un contrapunto salvaje, casi vegetal, fino y leve, agradable. Pasé horas antes de dar en mi cabeza con él: esencia de cedro. Es un vino brioso pero elegante, contundente pero fino y sensible. Tiene un posgusto largo y sabroso, con un poco de café ligeramente torrefacto y caramelo de violeta. Hoy me salió redondo, sin aristas, muy placentero. Sal ahumada y laurel a las 24 horas. Un placer.

El Patio es el de Samuel Cano en Mota del Cuervo (DO La Mancha). En la foto luce, sonriente como siempre le he visto (segundo por la izquierda, en la fila de abajo), con sus conmilitones (¡aquí sí vale la palabra!) de la Asociación de Productores de Vinos Naturales. Samuel ama a su tierra, cultiva ajos (menudos ajos) y patatas en sus campos. Tiene cepas y desde hace unos años ha entrado con fuerza en la elaboración de vinos. Quiere aprender haciendo camino y sus compañeros le ayudan. Aunque usa variedades de otras tierras y que conocieron otras características de suelo y de clima, el vino que ofrece es un vino manchego por completo, un vino que transmite vibración por su tierra. Es fácil decir esto, lo sé, cuando conoces bien al dueño, has hablado con él, sabes qué hace, cómo lo hace y por qué lo hace. Pero para eso estamos aquí, ¿verdad? Para que nos hagáis confianza y sepáis: quien quiera despertar en un patio manchego y tomar un buen desayuno de cuchillo y tenedor, lo acompañe con un vino de Samuel. Si uno no quiere moverse de casa, que es otra opción..., puede comprarlo en Vino Bodega. Si quiere moverse, en Barcelona, puede ir a L'Ànima del vi. El Patio ensamblaje 2008 sale por 11 € y su Patio Airén 2008 (que es el vino que le dará, aunque no la busque, la fama: La Mancha y la poco apreciada airén llevadas a cimas jamás exploradas), por 9 €.


viticultores_naturales

10 de juliol, 2010

Avui, Tàpias variades

PereTapias

Avui he tingut un matí divertit, diferent, original, engrescador. És possible que per a la gent que fa el programa gastronòmic per excel.lència de Catalunya Ràdio, Tàpias variades, hagi estat un programa més (em sembla que van per la tretzena temporada...), però per a mi, ha estat el primer!!! I ja se sap, companys, la primera vegada no s'oblida mai!!! Tant temps sentint primer l'enyorat Llorenç Torrado i, ara, en Pere Tàpias, i vet-ho aquí que rebia una trucada d'en Pere per poder participar en el programa d'avui, 10 de juliol de 2010. Vaig acceptar encantat per dues raons: fer ràdio en directe era una cosa nova per a mi, i ja no tinc edat per refusar ofertes d'aquest tipus!

La segona raó era que volien presentar i fer explicar a les seves ideòlogues les tres receptes finalistes del concurs del Club de Cuines de TV3. I em va passar pel cap "si llegeixes les receptes i hi penses una mica, potser et deixaran proposar algunes combinacions de vins de la terra amb aquests plats...". I dit i fet, cap al programa falta gent! He arribat d'hora i n'he vist una mica la "cuina" prèvia (m'agraden aquestes coses), hem xerrat amb en Pere sobre la seva idea d'explicar amb detalls a una majoria d'oïdors que, potser, no hi tenia tirada, què són els blocs de vi i de menjar i quins són els seus trets més definidors. Se'ls han trencat una mica els esquemes de producció, a la gent del programa, perquè unes cites i uns horaris no havien estat ben entesos, però a rebuf (ja se sap, allò de "La moto"...) d'en Pere, de la seva simpatia, trempera, coneixement i saber fer i estar, ens hem llençat a la piscina (demà també, no ho oblideu!) i tot ha anat de primera. Bé, vull dir, que m'ho he passat de primera. Quedar, quedar, si bé, normalet, malament, ridícul, fantàstic, etc., sou vosaltres que ho heu de dir. Crec que els que, avui, hem fet el programa ens ho hem passat bé i n'hem sortit contents. Això sí!

L'altra cosa sucosa del programa, ha estat la presentació de les tres receptes finalistes del concurs del Club de Cuines. De Blanes arribava un marimuntanya de salivera, molt atractiu i suggestiu: raviolis de gambes i ceps, trompetes de la mort i gelea de tòfones. Aquests raviolis avui mateix me'ls prendria amb un blanc Vinya Selva del Mar 2008 de Mas Estela, un celler biodinàmic incrustat al bell mig del Parc Natural del Cap de Creus, que ens ofereix una espatarrant i efectiva combinació de garnatxa gris i muscat d'Alexandria. Si la tòfona es converteix en un discret i efectiu ingredient del plat i no en el seu protagonista, aquest pot ser un dels vins per acompanyar la pasta! Les faves a l'estil de casa, amb aquella deliciosa combinació de ceba tendra, fava, pèsol, alls tendres i butifarra negra, necessita un mínim de carbònic en boca, acompanyat de suau taní. M'ha vingut al cap el rosat de trepat 2009 de Jordi Sanfeliu, un vi fresc de la Vall del Corb, també amb notes vegetals i la lleugeresa del vi jove que conserva, encara, un mínim carbònic de la fermentació. Les postres han vingut de Reus: amb massa de forner de veritat, en una impactant (l'he vista!!!) coca de cireres, amb un gust d'aquells dels de tota la vida. M'ha vingut al cap una altra varietat de raïm molt de la Mediterrània, la monastrell, que al Maresme s'anomena "mataró", i aquell vi dolç (la pansa es fa al cep) que sempre resulta bé i que acompanya finament la cirera enfornada, fresc i suggerent: el Dolç Mataró d'Alta Alella.

Són tres vins de casa per acompanyar tres receptes nostrades que ens tornen els gustos de sempre de la terra i del mar i que, per sobre de tot, m'han donat, avui, el plaer "d'entaular-me" en una taula rodona (la de la l'estudi 1 de CatRàdio) de generosa i gratificadora companyia. Gràcies! I ara, m'en vaig a la cuina!!! Que tanta salivera no pot ser bona!!!

Postscriptum. Avui sí que agafa ple sentit aquesta etiqueta meva que, no per casualitat, vaig titular en el seu moment com a "Tapas variadas"!

04 de juliol, 2010

Andando por el cielo...

...me di de bruces con el suelo.

J. Skywalker corazón de padre atómico

Andaba por el "cielo" porque acababa de descubrir, ayer al mediodía, a Jordi Skywalker, un tipo perdido en el Pirineo, en contacto permanente con la naturaleza y que nos ofrece una de las más lúcidas y ajenas (¡la ha hecho él, no yo!) descripciones de cómo quiero verme yo cuando muera. Rock and roll en formato carromato y con cultivo ecológico. Su canción "Muerte súbita" (que podéis escuchar en su Myspace) me encantó y, vaya, me elevó al séptimo cielo.

Llegué a casa decidido a brindar por el nuevo descubrimiento con el primer vino de cultivo ecológico y, a ser posible, biodinámico, que me fuera dado encontrar. Me apetecía que fuera blanco, de variedad autóctona y catalán (no por nada en concreto, me apetecía, sin más...). Hacia la nevera me voy y...había terminado por completo las existencias. No me quedaba ni una botella con esas características. Pero yo quería cenar con ese vino, prepararme una buena pizza casera, con mucho queso, calabacín, champiñón y orégano y disfrutar del "fresco" de la noche con la combinación.

Beaune entre brumas matinales

Me eché a la calle con la sana intención de encontrar esa botella. Puro centro de la ciudad de Barcelona. Perímetro formado por las calles València (norte), Floridablanca (sur), Urgell (oeste) y Casanova (este). Izquierda del Ensanche y Sant Antoni, los barrios. Iba haciendo mis encargos y entraba en las tiendas de vinos que me salían al paso. Iba por el "cielo" y caí de bruces. Nada de nada de nada. Ni una botella ecológica, ni una botella biodinámica. Nada de nada en uno de los barrios más poblados de Barcelona. Por supuesto, sabía donde ir: podía haber cogido el coche o el metro y haberme desplazado a cualquiera de los comercios, grandes y pequeños, en la Ribera, en la Diagonal, en Gràcia, en Les Corts, etc., que los tienen. Pero quería hacer la prueba en mi barrio y a pie. Derrotado y sin vino volví a casa.

Tuve que volver a mi pequeña bodega y tomar el camino del norte. Podía acercarme al Mosela o al Ródano. Fue éste último. De las brumas matinales de la Côte de Beaune (la ciudad en la bonita foto de Vincent Dancer), surgió el vino de un americano afincado hace más de treinta años allí. Côte de Beaune La Grande Chatelaine 2006. Chris Newman heredó los viñedos que su padre, barón del petróleo en Nueva Orleans, había comprado a precio de saldo tras la Segunda Guerra Mundial. Más de 5 hectáreas en Beaune, Chambertin, Pommard y un Domaine (Newman) que goza de buena salud, cultivo biodinámico en una zona comprometida, además, con la vinificación más tradicional y el respeto absoluto a los pagos de donde proceden sus uvas, pinot noir o chardonnay.

Su blanco procede del lieu-dit La Grande Chatelaine, con cepas de más de treinta años, al sur del pueblo y en orientación sur también. Suelo calcáreo, rendimientos pobres para una uva que vinifica de la forma más tradicional posible, con levaduras procedentes sólo de su viñedo. Hace la fermentación maloláctica y la crianza en barricas (75% nuevas) de roble de Tronçais y Allier. 12,5% para un vino del 2006 hecho para una buena guarda. 4 años no son nada para él y necesita horas de aireación para empezar a desprenderse de los características más clásicas del bâtonnage (cierta untuosidad del vino, notable glicerina, aromas de fino brioche de mantequilla) y empezar a mostrar el poder de su fruta: membrillo maduro, flor blanca de acacia, prado húmedo, gran frescor en posgusto. Ciprés y seto por la mañana, aires de cidra (toronja) completan la percepción de un vino que disfruté (comprado por 15 € en Cuvée 3000, que es quien distribuye a Chris Newman en España) pero que no contestó las preguntas clave de la noche: ¿dónde están los vinos ecológicos, biodinámicos en mi barrio? ¿Cómo se distribuyen en Barcelona? ¿No hay demanda que necesite ser satisfecha? ¿Qué estamos haciendo mal los que creemos en esta filosofía de vid y la practicamos siempre que podemos?