18 de maig, 2012

Vins dans sa primeur

Providence Pomerol 2011
La degustación "en primeur" es todavía algo poco habitual en España. Más propio de las DOs, diría, que de las empresas que se dedican a distribuir, beber los vinos "en primeur" es arriesgado. La primera acepción del Petit Robert se dedica, no por casualidad, al vino. En Francia es gran tradición y saben bién cómo organizar estos acontecimientos. "Primeur: caractère de ce qui est tout nouveau. Vin dans sa primeur, tout jeune". Tan joven es que el vino se bebe cuando todavía no ha nacido, de muestras que proceden (dos, tres días antes) directamente de la bodega. Que el bodeguero sepa escoger esas muestras para empezar a dar una idea de qué va a suceder con su vino es, también, un arte, una muestra de sabiduría y de complicidad con aquello que estás ayudando a crecer. A este delicado y comprometido ejercicio dedicó la jornada una de las empresas que más me gustan, por su profesionalidad, por la seriedad de su compromiso en la selección de bodegas y por el trato que tienen con los clientes. Primeras Marcas. No, no, no cobro nada por escribir esto, lo hago porque me da la gana, sin más. Y sobre todo porque aprecio el trabajo bien hecho, las personas que lo hacen y valoro muchos de los vinos que venden. Se bebió una buena selección de vinos del Bordelais y una pequeña muestra de vinos españoles, de la Rioja, de Ribera del Duero, de Mallorca y catalanes.

Hablamos siempre de 2011 y de vinos en botellas de muestra, que tardarán bastante o mucho en ser comercializados. Es importante tener en cuenta, pues, que este cuaderno, hoy más que nunca, es tan sólo el de un potencial comprador que tiene el privilegio de interrumpir el nacimiento de un vino y ver, casi al modo de una ecografía, cómo será la criatura que todavía reposa en el vientre de la barrica.  En la Gironde, 2011 ha sido un año complejo y alejado de los parámetros habituales. Un año de profunda sequía durante los primeros seis meses, con lo que el viñedo afrontó el crecimiento de la planta y del fruto en malas condiciones, con pocas reservas en el sustrato. Lluvias importantes en julio y temperatura por debajo de lo habitual. Finales de julio y agosto secos y con sol, que permitieron a la uva madurar en condiciones, aunque algunas variedades sufrieron más que otras (Cabernet Sauvignon la que más sufrió, con una vendimia baja en rendimiento). A lo que se bebió, podría llegar a ser una gran añada de blancos, sobre todo en Graves. Y una buena añada para aquellos vinos que tengan un aporte significativo de Cabernet Franc en sus ensamblajes. Creo que el Sauternais puede llegar a ofrecer, también, vinos con un frescor  y una lozanía que hacía años que yo no olía ni bebía. Lo iremos viendo, pero de mis anotaciones me atrevo, en mayo de 2012, a recomendar algunas cosas. El Domaine de Chevalier  Blanc, con apenas 15 mil botellas de Sauvignon Blanc y Sémillon, me atrajo mucho. Austero, con equilibrio, más terruño que fruta y una boca que apenas tiene ya trazas del bâtonnage, vivirá muchos años.

Los laureles que coronan  las 4 Ha que poseen los de Jean-Pierre Moueix en el corazón de Pomerol van a reverdecer con este 2011. Con 90% de merlot y 10% de Cabernet Franc, creo que han encontrado el mejor equilibrio de todos los pomerol probados. Con, de nuevo, apenas 15 mil botellas, el Providence es un vino fresco y balsámico, con una nariz que te sumerge en las mejores virtudes de su ensamblaje: carnoso con un toque de franciscana austeridad. En boca cae un poco, pero al tiempo. Un tercer vino francés me desbordó. Por la experiencia que tengo en concursos, sé que los vinos dulces (sean del tipo que sean) y los espumosos siempre reciben una gran valoración por la sencilla razón de que tus olfato, paladar y encías los agradecen mucho tras, pongamos, 35 tintos salidos de barrica. Pero este Château Doisy-Vedrines me devolvió los mejores aromas de la flor de azahar  y el frescor azucarado del lemon curd. Sauternes sufrió de otra manera el 2011, con más sequedad y calidez, mayor concentración y deshidratación más rápida de la fruta. Con sus distintas pasadas por la cepa, en general esta gente vendimió tres semanas antes de lo normal. No olvido la acidez y frescura de este vino.

De los vinos españoles, compraria una caja de cada uno de estos. Ribera del Duero puede acabar ofreciendo, en 2011, una añada importante de veras. Una maduración sostenida y sin sorpresas meteóricas, acaba ofreciendo una vendimia pausada, en la que la fruta llega siempre en sazón a la bodega. De Viña Sastre, su Regina Vides me devolvió las buenas sensaciones tan a menudo olvidadas. La madera nueva queda en un segundo plano, como siempre debiera, y la fruta de esa maravillosa, escasa y vieja tempranillo aflora de nuevo. De la república independiente de Felanitx (que, por si alguien no lo sabe, es la Macondo del Mediterráneo)  probé un nuevo paso hacia la profundidad de los de Ànima Negra Viticultors. Su Son Negre 2011, sobre todo de callet de tierras muy pobres cerca de la carretera de Campos antes de llegar a Felanitx (su producción por cepa es inferior al 1/2 kg!), es de veras emocionante: me impresiona la capacidad que tiene este vino, de nuevo, de ofrecerte el Llevant mallorquín dentro de una botella, pero con una finura y una extracción muy suaves. Algo parecido me sucedió con un vino que conozco bien. Conozco bien a quienes lo hacen y la tierra donde se hace y digo sin rubor, que el de 2011 es el mejor Els Escurçons (de Mas Martinet) que yo haya probado a día de hoy. Apenas 5 mil botellas de una garnacha que jamás había tenido esa carga frutal (con un contrapunto de fragor, nada discreto, de la syrah). Una calidad de fruta y, de nuevo, un frescor y una finura casi impropios del lugar donde se hacen esas cepas, que habrá que revisitar tantas veces como sea posible. Hay que ver crecer a este vino como crecen sin cesar las personas que lo hacen.
Els Escurçons 2011 DOQ Priorat de Mas Martinet

15 de maig, 2012

Victorino 2007

Victorino 2007 DO Toro foto de la web de la bodega
La bodega de los Eguren en la DO Toro: Teso la Monja. Venden Numanthia a una firma de productos de lujo y se concentran en algunos viñedos que ya venían trabajando años atrás. Victorino surge como homenaje al abuelo de los Eguren y a una ganadería de toros de lidia. Victorino "conjuga bravura, armonía y equilibrio", según el comentario de sus hacedores en la web de la bodega. Victorino nace de viñedos de 45 años en Valdefinjas, Toro y Villabuena del Puente. Cepas en vaso, plantadas en pie franco y con poda en corto. 2007 es una añada complicada para ellos, por lo que describen en la información sobre ella: la fruta maduró con lentitud y sorprendida por lluvias que no cayeron cuando debían o cuando lo hicieron, lo hicieron mal. El ciclo vegetativo de la planta sufre por ello. Despalillado total, estrujados suaves, con pisado, y leves remontes. Ocho días de fermentación a temperatura controlada y maceración con hollejos durante dos semanas. Fermentación maloláctica en barricas nuevas de roble francés. Maduración del vino durante año y medio en barricas nuevas de roble francés (no especifican zona ni tipo de tostado). Marcos Eguren figura ya, en la añada 2007, como enólogo responsable de este vino.

The Wine Advocate: 92. International Wine Cellar: 92. Wine Spectator: 91. Guía Peñín: 94. Robert Parker: 92+. Enodisfrute: 91+. Todos en la famosa escala del 100. Las instrucciones de uso de quien lo vende suelen incluir una decantación y una temperatura de disfrute de 15ºC. De vinis: yo no lo decanto. Lo abro, le dejo una hora de respiración y empiezo a beber, fresco, sí, sobre esa temperatura. Anoto alguna cosa. Decido que le doy tiempo y vuelvo a beberlo a lo largo de otras 72 horas. Mi puntuación final, que casi nunca publico (como bien saben los lectores de este cuaderno, aunque siempre la anoto) es de * * ↑, en una escala que va de 0 a * * * * *. Si la traduzco a una escala de 100, podría estar este Victorino 2007, tomado a primeros de mayo de 2012, en 55-60 puntos, como mucho. La flecha que apunta hacia arriba indica que creo que el vino mejorará con los años, quizás hasta 2016 ó 2017. En mi opinión y a la vista de lo que huelo y bebo, este vino está claramente sobrevalorado por las guías y listados que he podido consultar. Y vale menos de lo que se suele pagar por él (sobre los 30-32€). Se me hace extraño pensar que quienes han puntuado hayan bebido, además, un vino mucho más "tierno", más domado, que el mío: lo han bebido mucho más cerca de la fecha de embotellado, vamos. Y han puntuado mucho más alto de lo que mi percepción me dice, hoy, que este vino representa. La duda, de nuevo: ¿qué puntúan estos listados? ¿La fama y prestigio del bodeguero que, en este caso es muy grande? ¿La proyección que le ven al vino? Cada vez tengo más claro que lo que no puntúan es lo que ofrece el vino que beben. O lo hacen con sus buenos matices. O beben algo que el cliente como yo no tiene en su botella. O yo qué sé...

La realidad que bebo en estos momentos poco tiene que ver con estas valoraciones, todas ellas sobresalientes (todas por encima de los 90 sobre 100). Y yo tengo por norma dos cosas: valorar el vino en el momento en que lo bebo es la más sagrada. Intentar apreciar el potencial de crecimiento, de evolución, es la segunda. Mis notas dicen, literalmente: "¿sangre de toro o sangre de Toro? ¿Sangre de Judas? Capa cubierta, cubierta, vino casi impenetrable, Darth Vader de los vinos de Toro. Caoba oscura, cedro, alcohol en el trago, humo y hogar. Toda la fuerza y concentración, determinación y energía que muestra su color y nariz, lo pierde en boca: se nota menos la madera y la extracción. Algarrobo maduro. Ceniza de sarmiento. El vino está mucho mejor a los tres días de abierto. Es un vino bien hecho pero que emociona poco. Apenas sé identificar aromas de fruta. Todo se va en terciarios. En la boca y en contacto con su humedad, se vuelve el vino pequeño. Fondo de carne." Estas son mis notas. "Conjuga bravura, armonía y equilibrio", dice la web. En estos momentos, se me antoja 2007 como una añada compleja para este vino. La uva sufrió, el campo y la cepa hicieron lo que pudieron y el enólogo echó el resto. Bravura la tiene porque la casta de la uva, esos viñedos y esa tierra son como son. Pero le falta un largo trecho para mostrar la armonía y el equilibrio que, por lo demás, las puntuaciones que he citado parecen otorgarle ya. Puede que llegue con los años ese conjunto armónico y esa voluntad de ofrecer un Toro elegante donde los haya. Pero por ahora, el Victorino que sale al "ruedo" del paladar está más en cabestro que en pura raza. Esperemos que vaya creciendo con los años.
Toro de Victorino Martín
La foto de la botella procede de la web de la bodega. La del toro es de la ganadería de Victorino Martín, también de su página web.

13 de maig, 2012

Metablogging

De Vinis  Abans
"Hablar de un blog desde otro blog" ha dejado de tener sentido, tal y como sentenció Gapingvoid hace ya años. Quizás le pondría una excepción, que suelo perpetrar una vez al año, por lo menos. Hablar de tu propio blog desde el blog puede, todavía, tener algún sentido. En el caso concreto de hoy, tiene dos. El primero es el informativo. Peter Hodder-Williams y yo hemos introducido algunos cambios en el diseño y presentación del cuaderno y quiero, aunque sea mínimamente, presentarlos. El segundo es más reflexivo, pero tiene que ver con un cambio importante: por qué existe ahora, en la parte inferior del blog, una herramienta que permite leer al instante los tuits que publico. Como podéis ver por la fotografía que reproduce la pantalla de la anterior versión de De vinis, yo ya no me sentía cómodo leyendo mi propio blog. El tipo de letra, su grosor, su compaginación en la línea y en los párrafos, me pesaban un poco. Era como esos vinos que salen de una no-selección de las uvas: las pasas van al mosto y aunque el vino huela bien, siempre acaba pesando en el paladar (sobremaduración...). En el blog me pasaba lo mismo: era bastante ágil su lectura, pero acababa pesándome. Hemos cambiado el tipo de letra, que vuelve a una raíz más clásica de la tipografía, hemos ensanchado su cuerpo, aunque no lo parece porque el perfil es más ligero. Hemos enmarcado el texto de cada post en finas líneas verticales para que el ojo se sienta más cómodo en el campo de lectura. Y la gran "revolución": el tipo de letra pedía a gritos dejar de marginar a la derecha. De forma congruente, se han modificaco también todas las letras que aparecen en el blog, título y subtítulo incluídos.

Estamos contentos con el resultado. Creo que se ha ganado en agilidad y en comodidad y la lectura del cuaderno es, ahora, más amable y sencilla que antes. Por decirlo en pocas palabras: hemos quitado todas las pasas de la vendimia y creo que nos va a salir un "vino" más austero, más de aromas primarios, más directo y vivaz. También se ha introducido una mejora en las suscripciones. Hasta ahora el blog sólo ofrecía la posibilidad de la sindicación de contenidos a través de RSS. Ahora, cuando pinchéis (en la parte superior derecha) en "Suscripciones", os saldrá una tercera pestaña: "Suscripción por mail". Basta que uno escriba su email allí y lo mande. De forma automática, recibirá una respuesta, pinchará un enlace que se le ofrece y a partir de ese momento, cada vez que publique algo en el blog, tendrá aviso de la novedad.  El segundo objetivo es más de reflexión sobre el papel del blog en relación a aquello que estoy empezando a hacer con Twitter.  Si sustituimos Blogger y Twitter por las palabras que les definen en inglés me será más fácil explicar qué pretendo hacer. Frente a Twitter, bloguear es, ahora mismo, "macroblogging". Seguimos hablando de escribir en un blog en el sentido de sentirte dueño de tu propio medio de comunicación. Hablamos de hacerlo sin límite de espacio ni de caracteres, aunque los que saben de esto recomiendan no superar los 1000 por post. Hablamos de una compaginación personalizada y meditada de textos e imagen. Hablamos de la inmediatez en la interacción entre escritor y lector hasta el punto de que, no pocas veces, se cruzan los papeles y muchos lectores (para mi suerte) se convierten en escritores y protagonistas activos del blog.

Frente a esto, surge con fuerza imparable el "microblogging", que aquí personalizo en la herramienta que más se está usando si hablamos de texto e imágenes, Twitter. Si habláramos sólo de imágenes, esto tendría otro nombre. Si de vídeos, un tercero. He decidido someterme a la prueba y explorar las fronteras del lenguaje y de la descripción de vinos y comidas con la losa (por ahora muy pesada para mí) de los 140 caracteres. Hablamos de una compaginación de texto e imágenes que es la misma para todos. Hablamos de una compulsión en la escritura que roza lo frenopático. Hablamos de cómo controlar y hacerte tuyo este medio alternativo de comunicación que, en el fondo, puede servir para lo mismo aunque con ropajes distintos. No me interesa deciros "¡Hola, buenos días, hoy amanece nublado en Siberia!", ni cosas por el estilo. Me interesa (de nuevo la metáfora del vino) la idea de un "vino" de añada con maceración carbónica frente a un vino que tiene su buena fruta (¡sin pasas!), madera y necesidad de cierto reposo.  Twitter representa, para mí, la oportunidad de encontrar un estilo distinto para hablar de las mismas cosas. No vais a encontrar allí opiniones sobre si la almohada del hotel es una porquería o sobre si el avión sale con retraso. Vais a encontrar lo mismo que en De vinis pero con un esfuerzo muy grande para ajustar estilo, lenguaje, formas y maneras de describir vinos y comidas a un formato que es el mismo para todo el mundo: 140 caracteres que se reducen drásticamente si enlazas una foto.

Para poder hacer este ejercicio que, dicho sea de paso, me apetece mucho, necesitaba que "macroblogging" y microblogging" compartieran un mismo espacio a los ojos del lector. Esto ya sucedía en Twitter porque todos mis posts salen automáticamente allí, en forma de enlace/tuit. Pero no sucedía al revés porque las herramientas para poner Twitter en Blogger no me gustaban nada. Hemos trabajado con Peter para arreglar eso. La segunda gran novedad es, pues, que al final de la página principal del cuaderno (y de cada página, vamos) y tras el post que aparezca, encontraréis los cinco últimos tuits que he escrito. Se ofrecen con el mismo estilo que los textos del blog, pero con un formato más libre y, claro, actualizado también al instante. Hay que advertir dos cosas: sólo pueden salir mis tuits (saldrán cinco) y si alguien se interesa por una conversación o tema, tiene que pinchar el enlace. La segunda es que este diálogo que me propongo y os propongo sobre dos formas de escribir bien distintas (hablaríamos del epigrama, brevedad y aguijón del tuit, frente a la poesía épica, reposo y meditación del post) pero sobre un mismo tema, me obligará a no escribir según qué cosas en Twitter. Porque claro, todo va a salir en el blog...Ojalá os interesen estos últimos cambios. Parecen sucintos y poca cosa, en la comparación con la versión anterior del cuaderno, pero para mí son importantes y me obligan, sobre todo, a replantear contenidos y formas de expresión. Por naturaleza, habrá temas y momentos que pedirán directamente "macroblogging"/Blogger, mientas que otros encontrarán mejor acomodo en el "microblogging"/Twitter. Para unos terceros, tendré que pensar con calma qué hago...En resumen, abandono el acomodo de las formas conocidas y con la "excusa" de esta redefinición tipográfica de De vinis (también hemos modificado mínimamente la plantilla de Twitter, pero allí es casi imposible personalizar...), me lanzo con armas y bagajes a la experimentación y a la búsqueda de los contenidos más adecuados para cada formato de blogueo. Termino: en esta reflexión, mi presencia en Facebook deja de tener sentido. Jamás creé contenidos específicos para FB que era, para mí, un mero repositorio de datos. Ahora tiene menos sentido todavía. Quien lo usaba como "alerta" para los posts nuevos, ya tiene resuelto el problema (con la pestaña nueva de Suscripciones).

Espero que os gusten las novedades y que me sigáis acompañando en este tramo de mi vida en el 2.0 de los vinos y sus comidas. Prometo dedicación intensa, pasión, subjetividad total pero bien argumentada, viajes, experiencias, voluntad de compartir aquello que vaya conociendo y aprendiendo y tanto placer como sea posible. Y por supuesto, siempre sigo abierto a que, también en esta reflexión metabloguera, vuestras opiniones y comentarios me hagan repensar alguna de las cosas que, ahora, veo bastante claras.