07 de desembre, 2012

III Ranking de vinos de menos de 10€

Mileurista Gourmet me lo pone fácil hoy. Los comentarios a los vinos que están entre los diez primeros de su III Ranking de vinos españoles por debajo de 10€ son suyos. Los resultados son responsabilidad de todos los que ayudamos, participando en una rigurosa y bien montada cata a ciegas de todas las botellas mandadas. Con sinceridad, creo que afinamos como pocas veces. La felicidad, por ahora, es de los que conocemos estos vinos. Pero os animo a que, tan pronto como podáis, sea tambiñen vuestra. Buscad estas botellas y sabréis lo que es bueno. Tengo recuerdo bueno de casi todas ellas (tampoco tomé tantas notas...), pero vaya, me hace especial ilusión que estén ahí arriba las botellas de Sebio, de Lagar de Costa, de A Pedreira, de Algueira y de Albamar.  Los vinos que hacen, además, Sebio, Rodri, Rafa y Xurxo, son vinos de amigos. Mi felicidad es, pues, completa. Esta noche abro algo a la altura de las circunstancias, vamos. Y ustedes, ¡que disfruten del listado!

Número 10: Tilenus Roble - Estay Prieto Picudo
Por primera vez en la historia de este concurso, dos vinos se disputan el décimo puesto con identidad exacta de puntuación. No era justo descartar a ninguno de ellos, así que compartirán el galardón.
Uvas distintas, diferentes bodegas y elaboraciones, pero pocos kilómetros las separan en ese paraíso vinícola en el que se empieza a convertir la tierra de León. Por un lado en forma de la uva reina autóctona, encarnada en Tilenus Roble 2008 de Bodegas Estefanía, una versión sutil y sosegada de la mencía, sabrosa y con enjundia. Por otro lado con uno de los valores en alza que muchos productores empiezan a dignificar, y con éxito, por cierto. La uva prieto picudo saca su vertiente más directa, precisa y frutal en este Estay 2010 de Dominio Dos Tares. Dos joyitas que irán de miedo con el clásico Botillo o para los que en Navidad acostumbren a darle al asado.
Número 9: Líbido by DSG
Ya en solitario, la historia va de garnacha. La uva de moda este año que nos ha encandilado a todos, incluido al nuevo fichaje de Parker. En Navarra saben mucho de esta uva, a la que nunca renunciaron, y cuando tipos como David Sampedro, capaz de interpretar la Rioja más fresca, se hacen con viñas viejas de montaña, el resultado sólo puede ser óptimo.  Líbido 2010 es un vino complejo, especiado, sutil y sugerente, muy terso en boca y nada empalagoso. Una garnacha muy francesa. Si en Navidad son de cordero, este es su vino.
Número 8:  The Flower and The Bee Blanco
No podía faltar la nueva cara de Ribeiro, comprometida con lo autóctono y con el trabajo de viña, pero con una imagen moderna. Atrás quedaron los terribles vinos de cunca a base de tristes palominos. En The Flower and The Bee 2011 de Coto de Gomariz, se nota la mano de Xosé Lois Sebio que precisamente consiste en dejar expresarse a la viña, resultado: treixadura y elegancia. Un vino aromático pero sin excesos, carnoso y con sensaciones grasas, fruto de una añada cálida, pero con acidez, fuste y frescura de sobra para hacer un vino equilibrado, directo, sabroso y accesible para todos. Pónganlo en la mesa de los aperitivos y ya verán como no llega ni a la segunda tosta de salmón. Sobre todo si uno anda cerca.
Número 7: Lagar de Costa
El único vino que repite del año pasado y, además, escala un puesto. Toda una lección de buen criterio, serenidad y de qué hacer con una buena finca de albariño sin estridencias. Lagar de Costa 2011 es el equilibrio de un blanco fresco pero amable que dificilmente disgustará a nadie. Perfecto si en su mesa navideña tienen cabida los bivalvos. Si no, también.
Número 6: Borsao Selección Joven
Otra vez garnacha, aunque esta vez de Campo de Borja, y con un vino que, por cierto, re-aparece tras su incursión en el primer ranking. Si antes hablábamos de la garnacha sutil y afrancesada, aquí tenemos la más frutal y rompedora de estilo australiano. Borsao Selección Joven 2011 ofrece moras y demás bayas que puedan imaginar, con ese punto varietal, de bizcocho borracho pero sin empalagar. De trago largo. Irá de miedo con el capón, pero tampoco teman reservar el último trago para los postres. Mojen en él una marquesa, y luego me cuentan.
Número 5: Pago de Valdoneje
Volvemos al Bierzo de la mano de Bodegas Valtuille cuyo vino, 100% mencía ,Pago de Valdoneje hizo levantar la vista a la mayor parte de los catadores. "Terroir", "mineralidad" y un "punto salvaje", fueron algunos de los comentarios que resumieron sobre todo su espectacular boca. Poco más que añadir, salvo que si en su mesa la caza hace acto de presencia en cualquier modalidad, este es su vino.
Número 4: Finca A Pedreira
La revelación de la jornada, un pequeñísimo proyecto, fruto de la tradición elaboradora de una familia. Apenas unas pocas botellas para cubrir el mercado local, una deliciosa finca de albariño viejo y unos jóvenes herederos con una dirección clara, la de los vinos de terroir que su amigo y mentor, Rodrigo Méndez, lleva a cabo. Su nombre, Finca a Pedreira 2011, y su sino - excepcionalmente definido a ciegas por Xoán Cannas en sus hojas de cata- "la perfección de la imperfección". Vibrante, sabroso, eléctrico. Albariño sin paños calientes. Hagan la prueba de maridar este vino con un cochinillo al horno, y luego me cuentan.
Número 3: El Carro de Viñedos Culturales
Sin duda la sorpresa y el deleite de los amantes de lo natural, lo irreverente, lo gamberro que demuestra la independencia de este Ranking, por ser lo contrario a lo homogéneo, sin necesidad de exuberancias. Un vino que demuestra la filosofía de su autor, Rafa Bernabé y sus Viñedos Culturales que, en resumen, reza un canto a la tierra y a la viña: "Dame y te devolveré". Dudo que nunca un moscatel de alejandría haya hecho tan evidente el terroir como este El Carro 2011. Desde la sequedad y la frescura que aporta su sensacional acidez, muestra la salinidad y el descaro del mediterráneo. Seco, voluminoso, grueso e interminable en boca. Si este es el vino de su cena, no tenga problema en servirlo desde el canapé hasta la última peladilla. Una pasada.
Número 2: Algueira Tinto Joven
Vuelve la mencía, esta vez desde la cara jovial, directa y sin corsé que sólo puede ofrecer la Ribeira Sacra. Con el oficio de uno de los productores de más calidad de grandes tintos de guarda en la zona, y de todo el país; antes o después el vino joven tenía que dejar de ser una asignatura pendiente. Algueira lo hace como todo, por la puerta grande, colándose como segundo en la cata con Algueira Joven 2011 un poema varietal de fruta que no dejó indiferente a nadie en la cata. Sírvalo con los aperitivos y verá como el gran reserva que tenía preparado se queda sin abrir.
Número 1: Albamar
El ganador de la Edición 2012, una lección para todos los productores de grandes blancos de este país, fruto de una finca de ensueño donde el río Umia se hace mar, y del trabajo de un tipo excepcional, Xurxo Alba, que aúna juventud, trabajo, porosidad, inquietud y constancia suficientes como para acabar siendo un gran viñerón que nos enorgullecemos de presentar. Sus vinos, en constante crecimiento, son un resumen de todo eso y Albamar 2011 es la culminación que ratifica la seriedad del proyecto. El azar quiso que este año no hiciera maloláctica y nos enseñara con precisión lo más auténtico que el albariño sin subterfugios puede dar de sí. Un blanco fiel a su zona, aromático sin excesos, crujiente y colorido, sabroso con peso de fruta, mineral, con gran músculo y, sobre todo, de trago largo. Delicioso pese a que todavía no ha dado lo mejor de sí.

05 de desembre, 2012

110 x 14: 2' para una digresión

110x14
De echo, menos de dos minutos. Es lo que la gente, de promedio, está en este cuaderno para leer mis notas.  Aeropuerto de Vigo. 24 horas sin móvil. 24 horas en mi vida sin móvil. Murió ayer en el furancho de los padres de Xurxo Alba (Bodegas Albamar, en Cambados), tras el impacto oloroso y sápido del tinto de Barrantes que fabrican por allí. Antes habíamos probado sus grandes y, quizás, poco valorados fuera de Galicia, albariños, tan cercanos al mar. Su vino de "fangos", probado del inox y su vino con lías y bâtonnage diario me parecen grandes. Siempre con maloláctica, porque arranca sola, en diciembre, con un frío de mil demonios y para desesperación de Sebio, que no puede con la suya. Es lo que dice Xurxo: las bacterias son muy caprichosas...

¿Toda? Sí, toda. Toda la terminal de salidas del aeropuerto de Vigo para mí solo durante 3/4 de hora. Cuento 110 pasos de largo x 14 de ancho. Casi un campo de futbol. He empezado a andar como los Monty Python en su desternillante Ministry of silly walks. Innovando, por supuesto. He leído como un poseso El Enigma de Jan Morris...qué mujer, que anduvo en cuerpo de hombre, tan extraordinaria. También he leído periódicos. He saboreado la puesta de sol. He mirado varias veces como un imbécil la pantalla del móvil muerto. Ayer, cuando fallecía, ahogándose en un capazo lleno de agua fresca y botellas de Albamar 2011, intenté hacerle el boca a boca. nada. Sebio, atento al problema, aconsejó un "baño" alternativo de arroz. Esta mañana, otro vistazo...Nada. Dejé de pensar en él hasta que quise retransmitir en directo la experiencia extraordinaria de mi primer 110 x 14 en soledad. Me quedé como imbécil por segunda vez. Basta. Llevo mi cámara y saco alguna foto. ¿Puedo? Saco mi libreta  y tomo notas. ¿Debo? Miro arriba y abajo y leo la pantalla de vuelos del día, que muere a las 23:30, Vigo-Valencia. Al cabo de un rato, todo se "anima" gracias a los primeros vuelos de la mañana. La pantalla se llena de madrides y yo pienso. ¿Dónde está la relación entre Galicia y Catalunya? En el aeropuerto de Vigo, no. Un solo vuelo en toda la tarde.

19:00. Acaba de aterrizar un avión. De Madrid. Frenesí en la pista. Dos coches le salen al paso. Recuerdo ahora los vinos pasados durante estos dos días. Galicia siempre es intensa para mí, sobre todo cuando ando entre Rías Baixas y Ribeiro: celtiñas y viñerons, mezcla estupenda. Creo que uno de los mejores fue, esta vez, el chardonnay de Les Gravières 2010 de los Tissot (Jura). Más de 100 vinos catados en la III Edición del Ránking del Mileurista Gourmet, Vinos por debajo de los 10 €. Encías y labios astillados. De 10 a 15:15, con dos pausas de 10'. Es aleatorio por completo (sólo quien quiere manda botellas, claro), pero los blancos, mayoría de 2011 y gallegos, me han decepcionado más que el año pasado. Burbujas y rosados, casi ninguno y con un nivel general bajo. Muchos tintos anodinos. Me quedo con lo dicho a la espera, por supuesto, de lo que salga en el ránking, también con mis puntuaciones. Y con los albariños de Alberto Nanclares (Dandelión 2011); la minicata excepcional que nos hizo Eulogio Zárate en su casa (Palomar 2003, Tras da viña 2004 y Zárate 2005: qué lección sobre la fresca longevidad de los albariños en relación con su vinificación) y todo lo probado, que fue todo lo que había, en las bodegas Albamar, con Xurxo Alba Padín: gran fruta, permanente aprendizaje y renovada expectación por lo que salga en este 2012 en la desembocadura del Umia y en O Salnés. Puede que sea menos que en 2011, pero será grande.

El vuelo recién aterrizado devuelve al personal a tierra. Pasan todos ante mí. 24 de 79 pasajeros han salido utilizando un móvil. Yo ya no he mirado el mío, aunque he pensado en él. ¿Vida nueva? Pienso de nuevo en Jan Morris y en su buen amigo Pady Fermor. Un tiempo para callar. El silencio de los monasterios benedictinos...Atreveos a pasar un día de vuestra vida sin el móvil (sobre todo, si es un smartphone... en realidad, lo que menos hacía con él era hablar). Puede que algo cambie en vuestro interior. Vuelve a mí, con fuerza, la empanada del nuevo Bagos y su merluza al punto absoluto. Qué vida. Y por si fuera poco, me voy ya con el mapa completo de lo que me falta por conocer a fondo en estas tierras. Tengo ya mi lista. La viticultura que más me interesa con los vinos de la gente que más me gusta. Cuando vuelva, hablaremos de regresión.
ActividadPostscriptum. Si les apetece, pueden leer el desenlace de la historia en un pequeño relato aquí y en los tuits anteriores (1 a 25).

03 de desembre, 2012

Camí de Cormes Samsó 2007

Vins de Catalunya había llamado la atención ya sobre la bodega Roig-Parals de Mollet de Perelada (DO Empordà). Y sobre este vino, en particular, aunque de la añada 2006. Ando últimamente enfrascado en cariñenas monovarietales que me siguen sorprendiendo y agradando. He vuelto a probar, claro, la fruta y el vino excepcionales de Mans de Samsó 2009 y 2010, de las Vinyes d'en Gabriel, en Darmós (DO Montsant, en los límites de la DO). Y me he alegrado de que Ferrer Bobet Selecció Especial 2009 (95%) esté a la altura de lo que muchos esperábamos de él y de la gente que lo hace. Un gran vino de la DOQ Priorat. Como lo será otra impresionante cariñena del centro geológico de la zona (Poboleda hacia Escaladei), de otro viñedo casi centenario, orientado al este. Todavía no ha salido al mercado pero cuando lo haga, dará que hablar.

Como lo hará también la que hace otro amigo en las alturas de Siurana que dominan la comarca desde el este pero mirando al oeste. Del sur de Catalunya al norte, al Empordà. Y ya no hablo de otros vinos interesantes, pero que suelen tener un tope en el 90% de cariñena en sus cupajes. Los extremos se tocan, en la calidad de esta uva. Por lo que llevo bebido y leído, sin duda una de las que más destaca es este Camí de Cormes, en este caso añada 2007. El celler Roig-Parals lleva cuatro generaciones de trabajo en Mollet de Perelada, aunque la bodega sea joven, y sus cepas más antiguas, de samsó (un nombre habitual en el Empordà, junto a los catalanes carinyena, caranyana, caranyena, crusilló, cruixet, cruixent y etc., en el resto del territorio) las trajeron miembros de la familia Roig del Rosellón francés. En 1890 plantaron las primeras cepas en el viñedo que lleva el nombre del vino, al borde del camino que lleva de Mollet al collado de Banyuls, 50 metros snm, dirección oeste-norteste. El resto de cepas es de 1900... Sobre suelo de arena (mayoritaria) y algo de limo y arcilla, la samsó disfruta de las brisas vespertinas del mar cercano, tanto como de la tramontana.
 Camí de Cormes 2007
Este 2007 fue vendimiado entre la última semana de septiembre y la primera de octubre. La uva reposó 24 horas en frío, fue desraspada por completo e hizo una maceración prefermentativa de 48 horas a 10ºC. La maceración fermentativa, con las pieles, duró 25 dias, controlada entre 24 y 26ºC. El vino se crió durante un año en botas de roble francés de 400 y 500 litros. Y reposó en bodega hasta su embotellado en marzo de 2009. 15% que conviene airear y, casi (a la vista de la experiencia), jarrear media hora antes de beberlo. La primera nariz, en efecto, muestra un vino cerrado y el primer tacto en boca es el de un tanino rústico, que se redondea y agiliza con rapidez, tras la oxigenación. El vino cambia realmente a mejor en sólo media hora. El alcohol no pesa nada en el paladar, ni se nota. Es un vino fresco, con trazos casi cítricos de piel de naranja macerada. Agilidad impresionante en boca. Ciruela madura. Frambuesa. Humus y tierra húmeda. Acebo. Naranja sanguina. Lágrima intensa y persistente en copa. Vegetal noble: brezo. Es una samsó realmente muy notable que mejorará no poco en botella y que, cara a los fríos del próximo invierno, promete horas de felicidad.

Compré el vino en una nueva tienda de mi barrio, Di-Ví Muntaner, que se ha liberado del peso de una franquicia y empieza a volar sola, con mucha ilusión y vinos interesantes. Hay que apoyar este tipo de iniciativas. ¡Hay que comprar y dejarse aconsejar también en el barrio!