Tomo prestado el título de un libro de mi amigo David Casacuberta: Qué es una emoción. Tenían mala prensa, las emociones y parecía, hasta hace bien poco, que tuvieran que quedar fuera de cualquier proceso de toma de decisiones, que pasaba por ser algo lógico y racional. No. Las decisiones a que nos lleva una emoción son tan racionales y correctas como cualesquiera otras. La música y el vino son emociones. Y a veces escucharlas, beberlas, nos lleva a tomar decisiones que, cómo no, serán tan correctas y acertadas como las que se tomen de otra manera. Pero tendrán una ventaja: nos sentiremos más cómodos con ellas porque surgen de una parte distinta de esa víscera llamada cerebro, donde todo empieza y todo acaba.
El Festival Sons del Món. Vi&Música a l'Empordà me propuso hace unos días una emoción. Presentaban la programación de este verano: quieren potenciar la relación entre el vino y la música (quién no quiere intentar resolver esa ecuación tan difícil...) en lugares de privilegio del patrimonio arquitectónico del Empordà. Roger Viusà les había propuesto una serie de músicos y bandas que, en su opinión, armonizaban bien con algunos de los vinos de la DO Empordà que se querían presentar. La presentación en Barcelona la hicieron Anna Vicens (foto inferior) en compañía de Joan Dausà y los Blaumut. Buen ambiente entre todos y mucha complicidad. Sonaron músicas y se bebieron vinos. Dausà y "Jo mai mai" con Blanc dels Aspres crianza 2012. Blaumut y "Pa amb oli i sal" con Mas Oller Blau 2012.
Hasta que llegó Luz, saltó la chispa y surgió ese momento mágico en que la abstracción absoluta de una música (el concepto lo propuso Vassil, violinista de Blaumut) y los sentimientos que te inspira un vino encajan como las dos piezas de un anillo roto hace miles de años. Reconocimiento. Sentimiento. Emoción. Luz Casal armonizaba con Cartesius blanc 2012 del Celler Arché Pagés y Anna iba explicando, casi en un susurro que nos envolvía, cómo Luz y Cartesius son un homenaje a la resistencia, a la superación de los tiempos difíciles. Tanto para Luz como para la garnacha blanca, que vuelven a vivir momentos brillantes. Elegancia. Sensualidad. Madurez. Luz canta siempre desde las entrañas a las entrañas. Cartesius 2012 muestra ya una profundidad y unos aromas impropios de cepas tan jóvenes. Ambos son fuerza, son vitalidad, son energía. Y al mismo tiempo, te ofrecen todo envuelto en pañuelo de seda, con ternura, con suavidad, con calidez. La abstracción. La emoción. Por fin alguien me explicaba a qué sabía una música, a qué sonaba un vino. Hagan ustedes la prueba con esta canción y el vino que me propusieron. Luz canta el 27 de julio en Roses, allí donde la tierra nació del mar.
La foto de Luz procede del blog volver a nacer. La de Anna, de su perfil público en féisbuc.
VINS AUTÈNTICS I VITICULTURA SOSTENIBLE. VINOS AUTÉNTICOS Y VITICULTURA SOSTENIBLE. AUTHENTIC WINES AND SUSTAINABLE VITICULTURE. VINS AUTHENTIQUES ET VITICULTURE DURABLE. VINI AUTENTICI E VITICOLTURA SOSTENIBILE. VINS NATURALS. VINOS NATURALES. WINES MADE NATURALLY. VINS NATURELS. VINI NATURALI.
09 de juliol, 2013
04 de juliol, 2013
Dos apuntes del natural
El primero. El último encuentro de la Acadèmia Catalana de Gastronomia (ACG) tuvo lugar en el restaurante Can Roca de Girona (barrio de Taialà). Fue una comida intensa y emotiva, muy bien pensada por Luis Pérez Desoy en conversaciones con la Sra. Fontané (madre de los hermanos Roca Fontané y alma mater del restaurante y de tantas otras cosas: a ella íbamos a homenajear) y con Joan Roca, para los platos que se iban a servir; para las combinaciones entre platos y vinos, la charla y la selección fue con Josep Roca. Es ésta una cocina sin artificios, muy del Empordà al natural, en que las cosas saben porque son. Los vinos elegidos siguieron ese hilo (incluso el primero, un Colet-Navazos 2007). Joan Ras y yo mismo nos propusimos describir en qué consistió la emoción de ese encuentro. Si os apetece, podéis leerlo aquí.
El segundo. Ayer estuve en la presentación (en Barcelona) del festival Sons del Món, que promete emociones también intensas en escenarios de privilegio del patrimonio cultural de Girona. Pero no quería hablar de eso, no ahora. Al salir, pensé que me apetecía mucho aprovechar los restos del día para tomar un vino como los dioses mandan. Y el perfil sinuoso, breve, de dos callejuelas de la Ribera me plantó ante el nuevo local de mis amigos de L'Ànima del Vi, en la c/ Vigatans, 8, de Barcelona. El sitio es agradable, muy convival, y tiene una barra que impresiona. Sobre ella, una pizarra canta los vinos por copas (todos naturales, en el sentido de sin sulfitos, ¡aunque muchos de ellos tienen otras grandes virtudes!) y las buenas cosas que tienen para picar: panes, embutidos de calidad, grandes quesos, patés...todo cocina fría, pero muy sabrosa y bien seleccionada. En las estanterías, las botellas vacías (con su precio) indican el estado de la carta de vinos: un sitio para perderse horas y días, comiendo y bebiendo de lujo. A un precio muy razonable...Tomé un aperitivo, ayer, de los que dejan huella: pan con tomate del Baluard (calentito, delicioso), jamón de Trevélez (qué quieren, me vuelve loco) y el Rosé Bohème de Peyras. Ese punto de carbónico y ese mínimo de azúcar residual quedaron de maravilla con ese especial jamón de altura. Volveré. Y mucho.
El segundo. Ayer estuve en la presentación (en Barcelona) del festival Sons del Món, que promete emociones también intensas en escenarios de privilegio del patrimonio cultural de Girona. Pero no quería hablar de eso, no ahora. Al salir, pensé que me apetecía mucho aprovechar los restos del día para tomar un vino como los dioses mandan. Y el perfil sinuoso, breve, de dos callejuelas de la Ribera me plantó ante el nuevo local de mis amigos de L'Ànima del Vi, en la c/ Vigatans, 8, de Barcelona. El sitio es agradable, muy convival, y tiene una barra que impresiona. Sobre ella, una pizarra canta los vinos por copas (todos naturales, en el sentido de sin sulfitos, ¡aunque muchos de ellos tienen otras grandes virtudes!) y las buenas cosas que tienen para picar: panes, embutidos de calidad, grandes quesos, patés...todo cocina fría, pero muy sabrosa y bien seleccionada. En las estanterías, las botellas vacías (con su precio) indican el estado de la carta de vinos: un sitio para perderse horas y días, comiendo y bebiendo de lujo. A un precio muy razonable...Tomé un aperitivo, ayer, de los que dejan huella: pan con tomate del Baluard (calentito, delicioso), jamón de Trevélez (qué quieren, me vuelve loco) y el Rosé Bohème de Peyras. Ese punto de carbónico y ese mínimo de azúcar residual quedaron de maravilla con ese especial jamón de altura. Volveré. Y mucho.
01 de juliol, 2013
Colet Grand Cuvée Extra Brut BdB
Sin azúcares añadidos y con una estancia en rima de 36 meses, es su espumoso de más larga crianza en contacto con las lías. Y se nota: es un vino que tiene las bondades de la frescura de la añada, la profundidad y complejidad que dan esa crianza y cosas interesantes de las tres variedades de uva que lo integran. Abrir la botella por lo menos media hora antes de beber le sienta bien. Es como si el concierto empezara con un toque sutil de macabeo y, después, la orquesta se abriera a las primeras notas de chardonnay. El xarel.lo va más por debajo, como en sordina, aunque a partir de la hora de concierto, nunca te deja. Es más vertical que amplio en boca. Muy fresco y ágil, pero con una carga mineral notable. Piel de limón. Punta de retama del xarel.lo, con un perfil punzante, a ratos casi salino. La parte vegetal, fina y delicada, acompaña al fondo de la sala: entre el brezo y el fruto del madroño. Un cuerpo de chardonnay, cierto, pero con una alma muy mediterránea, seca y amable al mismo tiempo. Sobre los 10€ me parece, sin más, una opción muy atractiva.
Subscriure's a:
Missatges (Atom)