La segunda acepción del DRAE es la mía: "Exaltación. 2. f. Gloria que resulta de una acción muy notable." Notables de verdad fueron las cosas que sucedieron en mi segundo día en Alimentaria y ése es el título del post. Notables por la calidad de lo que bebí, por la bondad de las personas con las que charlé y por la novedad (para mí, claro) de algunos de los vinos y bodegas que conocí. La gloria de este miércoles procedía de la exaltación. Que empezó en el pabellón 2, no el 3 (Intervin). En un rincón de la zona de productos ecológicos (qué cosas) algunos viticultores esperaban...no era su zona, claro, y había que ir adrede. Acerté, vaya si acerté. Ton Rimbau puede parecer excéntrico. No lo es. Es heterodoxo. Pero no porque haga cosas que no debe, sino porque hace cosas a las que la gente debiera atender y sólo él y algún otro, que comparte sensibilidades con él, hace. Lo suyo es el trabajo en el viñedo y la manutención de las botellas y las cajas donde se guardan. Trabajos todos ellos que hace con excepcional atención, calidad y sensibilidad. No se queden en su caparazón, charlen con él y aprendan. Merece la pena.
Su ecología en el viñedo (permacultura: el viñedo tiene que encontrar per se su equilibrio), sus prácticas biodinámicas, el uso terapéutico de los colores, la elección de los recipientes para sus vinos, cómo y dónde los guarda. Y su alianza con Manel Aviñó (Can Ramon), en la que Manel trabaja la vinificación con una sola condición (no puede alterar con nada la fruta que sale del viñedo), hacen que el proyecto de Ton sea único en este país. El tiempo le está dando ya la razón, aunque sólo el paso de los años por estas botellas de 2011 (las que bebí) pondrá a cada cual en su sitio. Ese miércoles, el Porcellànic Vino Xarel.lo 2011 (botella negra) estaba excepcional. Llevaba 24 horas abierto y mostraba, sin red alguna, la autenticidad del xarel.lo: salinidad (de una tierra con arcilla y mucha cal...yeso), astringencia, cierto amargor en posgusto, fósforo, manzana, hollejos...Con doce meses más de reposo (lo había probado en botella pequeña en Villa Más), su Porcellànic Brut Natural con lías será un espumoso (doble fermentación en botella, sin degüelle previsto: el degollador eres tú abriendo la botella cuando la consumas) de reflexión cuando llegue al mercado: cómo, por qué hace Rimbau todo esto. Cómo llega a un resultado tan excepcional desde su heterodoxia, se preguntará la gente. Con un perlaje delicado en extremo (como el hilo de las telarañas que tanto le ayudan en el campo), este espumoso huele a tierra, huele a lías, huele a la hierba que protege la tierra de la que nace, huele a gran vino, en dos palabras. Finura, frescura, autenticidad, mineralidad extraordinarias. No dejemos que este heterodoxo se convierta en marginado: sus vinos y su reflexión merecen todas las atenciones.
Amós Bañeres es una de las fuerzas tranquilas del Penedès. Tranquila y oculta. Llega a las cepas y al vino por caminos no convencionales y su bodega no podía tener otro nombre que la Vinya Oculta. Un pequeño viñedo de xarel.lo (también tiene algo de sumoll y macabeo) de menos de 2 Ha al sur de Vilafranca del Penedès, en un alto desde el que se ve el mar. En ecológico con prácticas biodinámicas, busca el momento de vendimia y sabe qué parte de su viñedo irá a qué vino en función de esa maduración perfecta. Su monovarietal V.O. 2011 recoge la parte central y más madura del viñedo, derrapada a mano, con una fermentación que arranca espontánea (cuatro días de prefermentación) en botas de 300L de roble francés. Sin clarificar ni estabilizar y con la madera todavía bien presente, es un vino de buqué muy delicado y complejo, largo, con flor de retama, calcáreo y muy salino. Punto y aparte para su extraordinario V.O. Diables 2012 que recoge xarel.lo tardío, desraspado, prensado y hervido, reducido en un 50%. La FAL dura lo que no está escrito (250 gr/L de azúcar residual...) y el resultado final es un caramelo líquido de hierbaluisa, frescor de impresión, ligera volátil, manzana al horno, azúcar cande, higos secos con harina y fruta, mucha fruta. Un nombre y una bodega que no hay que olvidar...Pero hubo más, mucho más, ya en Intervin.
Por ejemplo, los Flower and the Bee 2012 ó 2013 de Sebio, con un blanco monovarietal de treixadura 2013 (ay...ese TBA carbónico que no saldrá al mercado...) que dará un placer enorme en un par de meses, redondo a pesar del 2013, con fósforo, con flor de tilo en su momento de máxima expresión; o el tinto 2012, monovarietal de sousón, con una fragancia descomunal y sólo tres mesese de barrica, brezo, caramelo ácido de violetas, tipicidad del varietal de impacto. Conocí a Infraganti Tierra y Vino, el proyecto de Pablo Parra y Ricardo F. López con la ayuda y apoyo del kapi, con algún vino de impresión de variedades de la Sierra de Salamanca (en El Tornadizo). El que más, quizá, Majal Peral 2012, 100% rufete, de un viñedo a 900 msnm y orientación este en el que no se practica cultivo alguno más que la poda. En bodega se despalilla a mano, no se estabiliza, no se filtra, mínimo sulfitado sólo al embotellar. Estos tipos son unos vagos, lo saben y lo reconocen, y sus vinos se hacen solos. Primer golpe de nariz: el tinerfeño El Ciruelo...Tremendo Majal Peral 2012, ligero, ágil, tomillo, lavanda, frambuesas salvajes, ciprés, bosque al atardecer, algo de hojarasca...Como ellos muy bien dicen (porque no podré aquí escribir de todo lo que probé...), "no todo el que vaga está perdido". Ellos seguro que no: grandes.
Como grande es Daniel V. Ramos, Zerberos Finca, el "kapi" (el terror australiano de El Tiemblo y de Cebreros, pura energía y alegría, que hace los vinos que le da la gana porque "si no los vendo, por lo menos bebo a gusto". Ojo con la Cooperativa de El Tiemblo, auténtico vivero de talento vitivinícola en estos momentos: Zerberos Finca, Ambiz, Maldivinas, 4 Monos trabajan allí...En el reino de las garnachas de altura, uno de los que mejor entiende las cosas es Daniel Ramos, sin duda. Probé todo, disfruté con casi todo, pero me quedé con dos vinos y con una sensibilidad. Ésta es: en un momento en que todavía hay mucha moda y poca reflexión sobre el barro en la vinificación del vino, Dani y los de El Tiemblo están de suerte. El pueblo conserva un alfar y sus ánforas proceden de una tierra que es la misma que alimenta a sus cepas. Y los vinos. Dos. La garnacha que más me gustó, la que me recordó ya a primer golpe de nariz Cornella's Vineyard Grenache de Jasper Hill (una de mis cumbres garnacheras), Del Tiemblo "Los Chorrancos" 2011. Viñedo cara norte, cerca del Alberche, pinos , jaras, tomillo, laurel, monte, más jara, muy fragante. El vino es la finca. Con un 30% de raspón y un pinchazo final de sal (en esas alturas se replegó el mar), es uno de los grandes vinos que descubrí en esta feria. Como lo fue, también, aunque un peldaño y medio por debajo, su Zerberos Vino Precioso 2010, un blanco 100% albillo en arena de descomposición granítica, 14,5%, racimo entero, estrujado y prensado, 9 meses de barrica de roble francés. En efecto: precioso, con presencia de lágrima, casi licoroso y un buqué lleno de primor, levaduras, hollejos, hinojo salvaje, lavanda, flor de tilo, castaño. Todavía algo pesado en boca, cuando termine de digerir la madera, este vino será un vinazo. Como lo será su rosado kapi Rosé (24 horas de maceración y 15 meses en barrica) un vino por el que, algún día (unos pocos años), haré una tontería.
Y me dejo un montón de cosas. Y me olvido de otro montón. Y me pasó por alto (ahora sé algunas de ellas...) un tercer montón. ¿Alguien dijo que en Alimentaria-Intervin no pasaban cosas? Hay que hacer lo de constumbre, cuando se habla de cosas de la naturaleza: mirar con atención. Y si no, busquen ustedes y lean En un metro de bosque. Un año observando la naturaleza (desde la misma piedra en el mismo bosque) de David George Haskell (Turner Publicaciones, Madrid, 2014).
VINS AUTÈNTICS I VITICULTURA SOSTENIBLE. VINOS AUTÉNTICOS Y VITICULTURA SOSTENIBLE. AUTHENTIC WINES AND SUSTAINABLE VITICULTURE. VINS AUTHENTIQUES ET VITICULTURE DURABLE. VINI AUTENTICI E VITICOLTURA SOSTENIBILE. VINS NATURALS. VINOS NATURALES. WINES MADE NATURALLY. VINS NATURELS. VINI NATURALI.
11 d’abril, 2014
06 d’abril, 2014
Martes de gloria
Al final, tomé una decisión drástica. Pido disculpas a la gente que me esperaba en actividades off-Alimentaria, pero decidí concentrar todo mi tiempo y atención a lo que pudiera suceder en la feria, tanto en Intervin como en algún otro pabellón. Tenía suficientes indicios como para pensar que había un montón de gente interesante, que había hecho un gran esfuerzo por estar allí (todos lo hacen, por supuesto, pero la proporción es algo que hay que tener en cuenta). Y había que charlar con ellos y beber con calma sus vinos. Calma relativa, claro...el martes se pudo pasear por la feria con relativa tranquilidad (el off vació quizá más de lo deseado), pero el miércoles el lleno fue de bandera. Hablemos ahora del martes.
El estand en el que, de antemano, sabía que se concentraba mayor talento era el A143 de Intervin. Roca Madre Viña y Vino (Tentenublo, Saó del Coster, Akilia, Maldivinas, Dominio del Urogallo y Almaroja). No lo probé todo porque algunas cosas las tenía más frescas que otras, pero de mis notas me quedo con el albillo real de Cadalso de los Vidrios de Maldivinas, Combate 2013, sobre granito descompuesto, cepas, olivos e higueras. 70 años. Maceración con pieles, arranque de fermentacion espontáneo, pisado, desfangado natural, madera de cinco vinos, batonnage decreciente: mucha suavidad en todo el proceso para un vino que es pura miel, hinojo, orejones y frescura. Un vino para el futuro pero que muestra ya el camino del placer. Doble Punta 2011, garnacha, pertenece a uno de los viñedos más bonitos de España, lleno de cristales de cuarzo de doble punta que le dan una entidad y una energía únicas. Mineralidad, tierra a tope. Abejas y abejorros revolotean. Moras y vida. Cerezas y tomillo. 100% de raspón en esta añada. Una de mis garnachas de referencia.
Dominio del Urogallo tiene una máxima: "cuando llegamos con las cajas de uva a la bodega, el vino ya está hecho". En tierra de Cangas, en bancales y laderas de vértigo, las variedades de la tierra están encontrando el camino de su máxima expresión. Creo que les falta algo de tiempo, pero arrieros somos y en el camino andamos. Puede que no fuera el mejor día para los vinos de Nicolás Marco y Paco Asencio (nerviosos algunos, recién embotellados, intranquilos, cerrados...) pero su Retortoiro 2011 llamó poderosamente la atención: 90% de verdejo tinto, 13%, suelo de alta montaña cuajado de pizarra, cuarzo y antracita, 50% de raspón, sin pie de cuba. Sin filtrar ni estabilizar. Muy fino, finísimo grafito. Es un vino azul. Mirto. Tanino pequeño, jugoso. Posgusto muy largo. Almaroja, Charlotte Allen (en transcripción fonológica de Samuel Cano, la "charlat-ana"), inglesa de pura cepa en tierras de Fermoselle. Empapada de la tradición atlántica de los polivarietales, sus vinos son su tierra, su tierra (en sus manos se ve con claridad) empieza a ser ella. En viñedos graníticos llenos de piritas nace, claro, su Pirita blanco 2012. Donablanca, godello, albillo de cepas de más de 70 años, cultivo ecológico con algunas prácticas biodinámicas. 13,2%, sin maloláctica, es un vino salino, vino de campo, rústico y con entidad, muy fresco y de poderosa fragancia, pieles, levaduras, membrillo, muy para comer y beber. Su Pirita tinto 2012 recoge con mayor decisión todavía la tradición noroeste que mana del Ribeiro: 17 variedades de uva contiene, entre las que la Juan García domina con un 65%. Brezo, alta mineralidad, muy atlántico, cierta volátil, astringente, violetas. Vinos que hay que beber, sin más.
Quinta Milú, de German R. Blanco, es la nueva dimensión de la Ribera del Duero, que no nace en Valladolid, sinó en Burgos. Goyo García Viadero, Kirios de Adrada y, ahora, Milú. La Aguilera, pueblo a 900 msnm, mínima intervención en el viñedo y ninguna en la bodega. El PH de la tierra se encarga de todo. Trabaja con pie de cuba del viñedo, no filtra, no clarifica, no estabiliza, sulfitado mínimo antes del embotellado. El goce, la alegría grande de reencontrar los sabores de la tinta del país, con fermentaciones en barricas abiertas de 500L, sin despalillar, y de 15 meses de barricas de 225 y 500L. Eso es La Cometa 2012. Rico y fácil de beber, pero al mismo tiempo con el empaque de un vino de guarda. Violetas, frescura, aires de monte. Este vino realmente vuela...Vinos buenos, vinos de pueblo, vinos artesanos hechos por un cachondo mental que sabe muy bien qué se lleva entre manos. ...La Maldición. Tinto para beber de Marc Isart... 2013, DO Vinos de Madrid, 13,5%, tempranillo con un 15% de malvar. Marc está harto de explicar gilipolleces sobre sus vinos. Lo acepto. Háganme ustedes caso, por favor, y beban este vino: el nuevo hit de esta primavera-verano. Lo tiene todo.
Un párrafo único, breve, contundente para el mejor vino que he bebido en esta edición de Alimentaria, en Intervin. Reserva Particular de Recaredo 2004, degollado al instante. Imagínense ustedes con unos meses de reposo. Una añada excepcional, un vino único. Finura y complejidad sin límites. Uno de mis vinos para siempre.
Josep Foraster (DO Conca de Barberà) me encantó con dos botellas. La primera fue su Macabeu Brisat 2013. De las laderas de la sierra de Prades, en tierras de aluvión, calcáreas con pizarra superficial, cepas de macabeo de 45 años. 15 días (quince) con las brisas y no es un vino naranja ni nada que se le parezca. A 16ºC. Sin clarificar ni estabilizar, sulfitado solo al embotellar a niveles mínimos, levaduras indígenas. Sabor de esas levaduras, de las pieles, de manzana madura, con una acidez brutal y una sapidez enorme. Un vino banco con alma de negro, suave tanicidad, jazmín, bourgeon de cassis. Muy gastronómico. Una sorpresa agradable. Su Foraster Rosat Trepat 2013 también me gustó. Soy de rosados, qué se le va a hacer...De viñas más jóvenes, tiene un sangrado tras 6/7 horas de maceración. Muchas fresitas salvajes del bosque, pieles, levadura de Paris, pimienta roja estrujada. Muy trepat pero con suavidad y buena entidad. Lo han clavado en este 2013.
El día terminó en la gloria, con dos vinos de entidad muy distinta, uno del norte, otro del sur. "Yo soy del sur, tú eres del norte...haremos que no importe, que no importe..." A mí me dio alas para volar tras una jornada entera de pie y sorbiendo vinos, pasiones, historias, anhelos y sensaciones. De Volvoreta (María Alonso, en Sanzoles, DO Toro) procede la reivindicación del carácter alegre y festivo, sin perder ápice de su identidad, de la tinta de Toro. Las suaves laderas de su pueblo, con viñedos a los que María da sólo suero de oveja y en bodega ni eso (levaduras autóctonas con pie de cuba en el viñedo, y punto, ni más ni menos), regalan un Vino Volvoreta 2011, con 14,5%, que tiene una fragancia de impresión, enorme concentración, río de cerezas picotas, violetas recién cogidas, con un punto de densidad, de acidez y de frescura que auguran largos años de vida, con 5 mg/L de sulfitos...De Montilla-Moriles, Toro Albalá en el estand de Vinum Nostrum, bebí por la generosidad de unos amigos, una copa de ese tipo de vino que da sentido a cualquier tradición vinícola: Don PX 1946 de Toro Albalá. Un vino inmortal al que no le pasará lo que a Disney: tiene tanto azúcar que no se puede congelar...Todos los aromas del humo, todos los sabores de los frutos secos, todas las gracias del sol embotellado y de la uva pasa, todos los aires del campo en septiembre tras un cálido agosto, las higueras, los rastrojos. Pero a la sombra de un buen árbol...Porque también conserva frescura y acidez. Otro vino que lo tiene todo para rematar un gran día. ¿Quién pensó que en Alimentaria no pasaban cosas interesantes? En el próximo post, más...
El estand en el que, de antemano, sabía que se concentraba mayor talento era el A143 de Intervin. Roca Madre Viña y Vino (Tentenublo, Saó del Coster, Akilia, Maldivinas, Dominio del Urogallo y Almaroja). No lo probé todo porque algunas cosas las tenía más frescas que otras, pero de mis notas me quedo con el albillo real de Cadalso de los Vidrios de Maldivinas, Combate 2013, sobre granito descompuesto, cepas, olivos e higueras. 70 años. Maceración con pieles, arranque de fermentacion espontáneo, pisado, desfangado natural, madera de cinco vinos, batonnage decreciente: mucha suavidad en todo el proceso para un vino que es pura miel, hinojo, orejones y frescura. Un vino para el futuro pero que muestra ya el camino del placer. Doble Punta 2011, garnacha, pertenece a uno de los viñedos más bonitos de España, lleno de cristales de cuarzo de doble punta que le dan una entidad y una energía únicas. Mineralidad, tierra a tope. Abejas y abejorros revolotean. Moras y vida. Cerezas y tomillo. 100% de raspón en esta añada. Una de mis garnachas de referencia.
Dominio del Urogallo tiene una máxima: "cuando llegamos con las cajas de uva a la bodega, el vino ya está hecho". En tierra de Cangas, en bancales y laderas de vértigo, las variedades de la tierra están encontrando el camino de su máxima expresión. Creo que les falta algo de tiempo, pero arrieros somos y en el camino andamos. Puede que no fuera el mejor día para los vinos de Nicolás Marco y Paco Asencio (nerviosos algunos, recién embotellados, intranquilos, cerrados...) pero su Retortoiro 2011 llamó poderosamente la atención: 90% de verdejo tinto, 13%, suelo de alta montaña cuajado de pizarra, cuarzo y antracita, 50% de raspón, sin pie de cuba. Sin filtrar ni estabilizar. Muy fino, finísimo grafito. Es un vino azul. Mirto. Tanino pequeño, jugoso. Posgusto muy largo. Almaroja, Charlotte Allen (en transcripción fonológica de Samuel Cano, la "charlat-ana"), inglesa de pura cepa en tierras de Fermoselle. Empapada de la tradición atlántica de los polivarietales, sus vinos son su tierra, su tierra (en sus manos se ve con claridad) empieza a ser ella. En viñedos graníticos llenos de piritas nace, claro, su Pirita blanco 2012. Donablanca, godello, albillo de cepas de más de 70 años, cultivo ecológico con algunas prácticas biodinámicas. 13,2%, sin maloláctica, es un vino salino, vino de campo, rústico y con entidad, muy fresco y de poderosa fragancia, pieles, levaduras, membrillo, muy para comer y beber. Su Pirita tinto 2012 recoge con mayor decisión todavía la tradición noroeste que mana del Ribeiro: 17 variedades de uva contiene, entre las que la Juan García domina con un 65%. Brezo, alta mineralidad, muy atlántico, cierta volátil, astringente, violetas. Vinos que hay que beber, sin más.
Quinta Milú, de German R. Blanco, es la nueva dimensión de la Ribera del Duero, que no nace en Valladolid, sinó en Burgos. Goyo García Viadero, Kirios de Adrada y, ahora, Milú. La Aguilera, pueblo a 900 msnm, mínima intervención en el viñedo y ninguna en la bodega. El PH de la tierra se encarga de todo. Trabaja con pie de cuba del viñedo, no filtra, no clarifica, no estabiliza, sulfitado mínimo antes del embotellado. El goce, la alegría grande de reencontrar los sabores de la tinta del país, con fermentaciones en barricas abiertas de 500L, sin despalillar, y de 15 meses de barricas de 225 y 500L. Eso es La Cometa 2012. Rico y fácil de beber, pero al mismo tiempo con el empaque de un vino de guarda. Violetas, frescura, aires de monte. Este vino realmente vuela...Vinos buenos, vinos de pueblo, vinos artesanos hechos por un cachondo mental que sabe muy bien qué se lleva entre manos. ...La Maldición. Tinto para beber de Marc Isart... 2013, DO Vinos de Madrid, 13,5%, tempranillo con un 15% de malvar. Marc está harto de explicar gilipolleces sobre sus vinos. Lo acepto. Háganme ustedes caso, por favor, y beban este vino: el nuevo hit de esta primavera-verano. Lo tiene todo.
Un párrafo único, breve, contundente para el mejor vino que he bebido en esta edición de Alimentaria, en Intervin. Reserva Particular de Recaredo 2004, degollado al instante. Imagínense ustedes con unos meses de reposo. Una añada excepcional, un vino único. Finura y complejidad sin límites. Uno de mis vinos para siempre.
Josep Foraster (DO Conca de Barberà) me encantó con dos botellas. La primera fue su Macabeu Brisat 2013. De las laderas de la sierra de Prades, en tierras de aluvión, calcáreas con pizarra superficial, cepas de macabeo de 45 años. 15 días (quince) con las brisas y no es un vino naranja ni nada que se le parezca. A 16ºC. Sin clarificar ni estabilizar, sulfitado solo al embotellar a niveles mínimos, levaduras indígenas. Sabor de esas levaduras, de las pieles, de manzana madura, con una acidez brutal y una sapidez enorme. Un vino banco con alma de negro, suave tanicidad, jazmín, bourgeon de cassis. Muy gastronómico. Una sorpresa agradable. Su Foraster Rosat Trepat 2013 también me gustó. Soy de rosados, qué se le va a hacer...De viñas más jóvenes, tiene un sangrado tras 6/7 horas de maceración. Muchas fresitas salvajes del bosque, pieles, levadura de Paris, pimienta roja estrujada. Muy trepat pero con suavidad y buena entidad. Lo han clavado en este 2013.
El día terminó en la gloria, con dos vinos de entidad muy distinta, uno del norte, otro del sur. "Yo soy del sur, tú eres del norte...haremos que no importe, que no importe..." A mí me dio alas para volar tras una jornada entera de pie y sorbiendo vinos, pasiones, historias, anhelos y sensaciones. De Volvoreta (María Alonso, en Sanzoles, DO Toro) procede la reivindicación del carácter alegre y festivo, sin perder ápice de su identidad, de la tinta de Toro. Las suaves laderas de su pueblo, con viñedos a los que María da sólo suero de oveja y en bodega ni eso (levaduras autóctonas con pie de cuba en el viñedo, y punto, ni más ni menos), regalan un Vino Volvoreta 2011, con 14,5%, que tiene una fragancia de impresión, enorme concentración, río de cerezas picotas, violetas recién cogidas, con un punto de densidad, de acidez y de frescura que auguran largos años de vida, con 5 mg/L de sulfitos...De Montilla-Moriles, Toro Albalá en el estand de Vinum Nostrum, bebí por la generosidad de unos amigos, una copa de ese tipo de vino que da sentido a cualquier tradición vinícola: Don PX 1946 de Toro Albalá. Un vino inmortal al que no le pasará lo que a Disney: tiene tanto azúcar que no se puede congelar...Todos los aromas del humo, todos los sabores de los frutos secos, todas las gracias del sol embotellado y de la uva pasa, todos los aires del campo en septiembre tras un cálido agosto, las higueras, los rastrojos. Pero a la sombra de un buen árbol...Porque también conserva frescura y acidez. Otro vino que lo tiene todo para rematar un gran día. ¿Quién pensó que en Alimentaria no pasaban cosas interesantes? En el próximo post, más...
01 d’abril, 2014
Un preludio: La Música del Vi
Se trata de una de esas contraprogramaciones que acaban formando parte habitual y natural de la programación al amparo de la que nacen. Sin La Música del Vi de Vila Viniteca, Alimentaria e Intervin no serían lo mismo. Suena casi a paradoja pero así lo veo ahora. Más de 3500 personas habían solicitado y obtenido la acreditación y el octavo movimiento de Vila reunía a más de 120 bodegas en la Casa de la Llotja de Mar. Una cohabitación muy compleja, a pesar de la extraordinaria sala gótica de contratación de la Llotja y del desahogo que representa su patio. Ni a primera hora parecía posible beber con calma los vinos y charlar con sus productores.
A pesar de todo, mi pequeña crónica de vinos de esta semana encontró algunas cosas que destacaron sobremanera. Vaya por delante: me pareció imposible probarlo todo, por una parte. Y no soporto dar o recibir codazos por una copa de vino. Así las cosas, este año he elegido en función de algunas bodegas que me apetecía mucho seguir en su evolución y, también, en función de los huecos que se iban abriendo alrededor de las mesas. Por orden alfabético, mi breve lista de ayer anotó: nunca había probado un 4Kilos de 4Kilos Vinícola (VdT de Mallorca, Felanitx) tan fresco y generoso como este 2012. Y digo, sin rubor, que uno de los mejores vinos que he bebido en esta sesión es el Motor 13, un fogoneu monovarietal (tal como lo leen) del que hay pocas, muy pocas botellas, que me ha parecido de una fragancia casi borgoñona y una facilidad en el beber desbordantes. Impresionado quedé.
Alemany i Corrió, en la DO Penedès...andaba detrás de su Despullat 2012 pero hoy he estado de suerte: Laurent había sacado una muestra de barrica del Despullat 2013. Una cariñena monovarietal del Garraf de cepas de 70 años que me ha dejado sin respiración. Violetas, frambuesas, tensión y potencial enorme junto con fruta, mucha fruta para un vino hecho con un 75% de raspón y sin sulfitos añadidos. Sigan ustedes a esta pareja... De Álvaro Palacios (DOQ Priorat), me ha encantado su Finca Dofí 2012, un vino para muchos años, casi monovarietal de garnacha, que es puro caramelo (como decía Oriol) de fruta madura y concentrada, fresca y, sí, ácida. De Cal Raspallet Viticultors, (DO Penedès), Improvisació 2012: como muy bien apunta Enric, no es la segunda marca de la casa, es otro vino y en 2012 un vinazo de xarel.lo, con maderas de tres años distintos, algo de cemento, ya sin mareo de lías (la fruta del 2012 es muy intensa y no le hace falta más) y mucha flor de tilo y calidez en boca, no exenta de un grato posgusto herbáceo.
Una de las gratas sorpresas del 2011 en la DOQ Priorat: De Clos Erasmus, Laurel 2011. Para Daphne no fue año de Erasmus y la fruta que estaba en grandes condiciones (a mí, digan lo que digan, 2011 me parece un año de gran interés en la DOQ) fue al Laurel. El mejor de su historia. Sin más. No se lo pierdan, por favor. Otro de los grandes, con toda la música y la sencillez de Elisa y Enrique: de Domaines Lupier, El Terroir 2010. Si La Dama 2010 es volumen, curvas, raso, sensualidad y dulzura, El Terroir (uno de mis preferidos entre todos) es tierra, frescura, limpieza, verticalidad, austeridad, buqué único. Un vino para comprar ahora y para disfrutar ahora mismo y en muchos años. Una gran garnacha. Por palés.
Y para terminar, dos tesoros bien conocidos de los amantes del buen vino. Pero no por ello menos tesoros...: de Roberto Voerzio, su Barolo La Morra 2004; y de Château Tertre-Rotebeuf (Saint-Émilion), su Tertre-Rotebeuf 2006 (80% merlot, 20% cabernet franc), dos clásicos en dos grandes añadas (sobre todo el primero), máxima expresión (aunque no se lo crean los detractores del merlot) de seriedad, austeridad, longevidad y tipicidad, rústica y amablemente agreste. Mañana o pasado, más, ya desde Alimentaria.
Vaya, otro post sin fotos...
Una de las gratas sorpresas del 2011 en la DOQ Priorat: De Clos Erasmus, Laurel 2011. Para Daphne no fue año de Erasmus y la fruta que estaba en grandes condiciones (a mí, digan lo que digan, 2011 me parece un año de gran interés en la DOQ) fue al Laurel. El mejor de su historia. Sin más. No se lo pierdan, por favor. Otro de los grandes, con toda la música y la sencillez de Elisa y Enrique: de Domaines Lupier, El Terroir 2010. Si La Dama 2010 es volumen, curvas, raso, sensualidad y dulzura, El Terroir (uno de mis preferidos entre todos) es tierra, frescura, limpieza, verticalidad, austeridad, buqué único. Un vino para comprar ahora y para disfrutar ahora mismo y en muchos años. Una gran garnacha. Por palés.
Y para terminar, dos tesoros bien conocidos de los amantes del buen vino. Pero no por ello menos tesoros...: de Roberto Voerzio, su Barolo La Morra 2004; y de Château Tertre-Rotebeuf (Saint-Émilion), su Tertre-Rotebeuf 2006 (80% merlot, 20% cabernet franc), dos clásicos en dos grandes añadas (sobre todo el primero), máxima expresión (aunque no se lo crean los detractores del merlot) de seriedad, austeridad, longevidad y tipicidad, rústica y amablemente agreste. Mañana o pasado, más, ya desde Alimentaria.
Vaya, otro post sin fotos...
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