Visto el descriptible éxito de participación y de visitas de los comentarios que he puesto estos últimos días; conocidas las ansias y voluntad de mi familia de echar el cierre y largarse durante una buena temporada de vacaciones; conocidas también las decisiones de muchos amigos y compañeros de no tocar un ordenador ni nada que se le parezca durante su período vacacional; sabida la poca cobertura que ciertos lugares de las islas Baleares (tanto las mayores como las menores) tienen, en cuanto a la telefonía móvil y las redes de internet,
quisiera hacer saber al respetable público que se ha acercado a estas páginas desde que han abierto, ahora hace casi dos meses, que

el próximo mes lo pasaremos, mi familia y yo detrás de esa mancha blanca que se ve en la parta alta de la fotografía, que es de sal, junto al pueblo de Ses Salines de Santanyí. Aunque parezca mentira (no es el Caribe, no), nuestra playa de referencia será la de la foto, Es Trenc.
Pero, claro, no sólo de mar, playa e insolaciones viven y mueren las personas. También existen otras cosas interesantes en Mallorca, además de Mossen Costa i Llobera y Llorenç Villalonga. Los más perspicaces ya saben que me refiero a Pla i Llevant, a Binissalem, a Ànima Negra (sin DO, en Felanitx), a Miquel Gelabert, a Toni Gelabert, a Macià Batle, a manto negro, a callet...
Sin que mi familia lo sepa todavía (sed mis cómplices, por favor), he confeccionado una pequeña ruta por DOs de Mallorca, por bodegas y por vinos, que espero ir cumpliendo a lo largo del mes. Si los dioses me acompañan (en cuanto a las facilidades de conexión) y mi santa me deja, espero poder ir ofreciéndoos un pequeño y modesto Cuaderno de Mallorca, con nuestras vivencias y correrías enocéntricas. Si alguna gracia tienen estas cosas, en mi opinión, es ir explicándolas poco después de que sucedan. Si no es así, nos enfrentamos ya a la elaboración de un tipo distinto de literatura. Veremos qué nos deparan los Hados.Muy sinceramente, quiero deciros que estos dos meses han sido los de una extraordinaria experiencia, muy grata e intensa, que me ha hecho descubrir un nuevo mundo, una nueva manera de comunicarme, nuevos amigos y conocidos y nuevos vinos. Es mucho más de lo que pensaba conseguir cuando empecé y estoy, por ello, muy agradecido a cuantos habéis pasado por estas páginas y a cuantos, además, habéis escrito algún comentario en ellas.


Uno de mis poetas latinos preferidos, Catulo, dice en una de sus más bellas e incomprendidas poesías, que soles occidere et redire possunt, "los soles pueden morir y pueden volver". Espero que pronto vuelva la luz a estas páginas que, quizás por un pequeño tiempo, quedarán oscurecidas, tras la envolvente puesta de sol mallorquina.




