29 de setembre, 2009

Juancho y la moderación de comentarios


Ayer por la noche tuve la suerte de poder asistir a una sesión memorable de Juancho Asenjo en Monvínic. El tema fue una de las pasiones (sino la que más) de Juancho: barolos y barbarescos. La sesión fue extraordinaria y me sirvió, entre otras muchas, para constatar dos cosas: los límites de mi conocimiento de algunos de los vinos y viticultores más significados del Piemonte (tener a Juancho delante comentando estos vinos significa, sin más, darse cuenta de que me harían falta varias reencarnaciones para llegar a rozar cuanto sabe) , por una parte. Y una reflexión que me hizo antes de empezar sobre la responsabilidad, jurídica por ejemplo, y penal, que el editor de un blog tiene en relación con lo que él firma y, sobre todo, con lo que cualquier persona publica en su blog. De los vinos probados y comentados por Juancho hablaré más adelante, en cuanto digiera el cúmulo de emociones recibidas (Giacosa, Roberto Voerzio, Sandrone, Pira enormes; Serralunga d'Alba emergió con una intensidad, profundidad y belleza demoledoras), pero en cuanto llegué por la noche a casa decidí activar de inmediato la moderación de comentarios que me permite Blogspot. Por dos razones: porque en los últimos tiempos ha cambiado el tono de algunos comentarios en el blog. Es cierto: también me considero responsable estético de este espacio y no me apetece leer según qué cosas en él. Si no me sirve para disfrutarlo al 100%, no sé para qué me sirve...Y porque Juancho me hizo dar cuenta, con algún caso real, de que también soy el responsable ante los tribunales de cuanto se escriba aquí, sea mío o no. Así pues, estos dos tipos de responsabilidad me han hecho tomar la decisión. Veremos cuanto aguanto...

La foto de Juancho Asenjo procede del blog de Paco Berciano.


28 de setembre, 2009

Tempranillo blanco, la última estrella



Una de las visitas más imprevistas, ricas y llenas de emociones vínicas del pasado El Rioja y los cinco sentidos fue la de la finca La Grajera. Estamos ante un humedal artificial (1883), asentado probablemente sobre una balsa natural (su posición así lo parece indicar), a apenas 5 km de Logroño hacia la Rioja Alta. En el llano, pues, junto al clima conciliador que propicia el agua y rodeado de suaves colinas con varias orientaciones (predomina la sureste) y composiciones geológicas, se asienta el viñedo y Bodega Institucional del gobierno de la Rioja. Pronto tendrán un nuevo y fantástico edificio, pero hasta que éste llegue, los vinos (con todo el cariño del mundo lo digo) son de "garage", vinificados en una nave industrial y con unos resultados que me dejaron, eso, emocionado.


La Sección de Viticultura y Enología es la que trabaja allí. Y Juan B. Chávarri quien lidera al grupo. Juan B. nos recibió con muchas ganas de explicarnos todo y de probar cuantos más vinos mejor. Y nosotros nos prestamos, encantados, a la sesión. Me da que una cosa como La Grajera (he tardado unos días en digerir cuanto vi y oí, lo confieso) tiene que ser algo así como El Dorado de cualquier enólogo. Su obligación es estudiar, preservar, mejorar las variedades de la DOC Rioja, desde el cultivo hasta que el vino entra en botella. No tienen la presión del mercado (los vinos de La Grajera no se venden), pero sí la más dura de todas las presiones: la del trabajo bien hecho y la de representar, con su etiqueta, a una de las DO más importantes y conocidas de España y del mundo entero. Ahí es nada que ante cualquier visita institucional, el vino de Rioja que sale a dar la cara es el de La Grajera. La idea, cierto, tiene un origen claramente político y diplomático (¿cómo elegir en cada ocasión los vinos de esta o aquella bodega para presentar a la Rioja?), pero su aplicación ha sido muy positiva y Juan B. y su equipo trabajan con gran ilusión, con capacidad de innovación y con resultados muy interesantes y que comparten con el mundo entero.

La estrella de la tarde, la que Juan B. quiso explicarnos con detalle y de la que probamos todo (mosto; fermentación del 2009, en acacia, en roble frances y en inox; vino del 2007, madurado ya en botella) fue, a no dudarlo, la tempranillo blanco. Su historia es ya conocida y ha sido publicada por varios autores: la tempranillo blanco (recientemente autorizada como variedad blanca en la DOC Rioja, junto a las Maturana blanca, Torrontés, Verdejo, Chardonnay y Sauvignon blanc) es una mutación natural de la tempranillo tinta y fue localizada por primera vez en 1988, en un viñedo viejo de Murillo de Río Leza. Todos los pulgares de una cepa mostraban sarmientos de uva tinta, menos uno...el trabajo de laboratorio, el material plantado en pie franco y después injertado sobre el portainjertos R-110 (de resistencia más bien baja a la tierra caliza, media a la humedad y muy alta a la sequedad, con vigor medio), acabó en 100 plantas y, más adelante, en la plantación de 1 Ha en La Grajera. Se trata de la única superfície en el mundo, por ahora, plantada con tempranillo blanco. Así que los amantes del vino estábamos que no salíamos de nuestro contento. Se trata de una variedad de hoja y racimo medianos, de baya ligeramente aplastada y de color verde amarillento. Su brotación es tardía, su floración media, el envero es precoz y la vendimia muy precoz. Los racimos por planta son más que en la tempranillo tinta o en la viura pero son bastante menores.

Los análisis medios que se han hecho en las últimas añadas vendimiadas muestran que se trata de una variedad de grado alcohólico mayor que la viura (la blanca con mayor presencia en la Rioja), sobre el 13,6%; con una acidez total y un málico también mayores (el tartárico es casi igual). Si completamos estos datos con los de los compuestos volátiles (tiene una concentración mucho mayor que la viura de aromas afrutados), entenderemos, también, la emoción de estos vitivultores y enólogos de la Rioja ante una uva blanca que, a no dudarlo, puede ser un complemento muy importante en ensamblajes con otras variedades blancas y, me atrevería a decir por lo probado, una firme candidata a ser vinificada en monovarietal para una buena crianza en barrica y guarda. Por supuesto, pensada como vino joven, también funciona de maravilla.



Los enólogos, que la han analizado también desde el punto de vista organoléptico, han evaluado muy alto su calidad en relación a las otras variedades blancas de la Rioja. Y un servidor, a título estricto de amateur, se quedó casi azorado ante el potencial de esta uva: el mosto catado tenía una acidez impresionante y una calidad terpénica y frutal muy notable. Las muestras fermentadas del 2009 (con mostos procedentes tanto de prensado estático como dinámico) mostraron otras dos características recurrentes en la tempranillo blanca: poderosos aromas a guayaba y a pomelo, por una parte, y un posgusto hermosamente herbáceo (heno). A un servidor, de los fermentados en madera, le resultó mucho más interesante el de acacia que el de roble frances: en el momento probado, el de acacia acompaña y envuelve al vino; el de roble francés, domina y casi anula el carácter de la tempranillo blanca. Batonnâges, bien pocos y con mucha delicadeza. En cuanto al vino del 2007, madurado pues en botella, me gustó mucho que siguiera manteniendo el frescor frutal y herbáceo y un paso por boca sápido, lleno y todavía vibrante. Tuve un poco la sensación de estar ante un "viejo amigo", a caballo entre la mejor sauvignon blanc de Daguenau y la verdejo en pie franco. Cuanto probé me dejó a las puertas de las mismas conclusiones a que han llegado Juan B. y su equipo: la tempranillo blanca será, pronto, la nueva estrella emergente de la DOC Rioja y los consumidores ya nos podemos ir relamiendo ante la que nos espera. ¡Cuánto trabajo hecho y qué buenos resultados!

Las fotos primera, segunda y última de este post han sido realizadas por Soledad Felloza.

PS. La botella de 1982 que está junto a la tempranillo blanca de 2007 es la primera de vino tinto que vinificó Juan B. en La Grajera. La abrió para acompañar la puesta de sol y os aseguro que todavía me dolió más que la tempranillo blanca que no estuviera a la venta: un rioja de los de toda la vida, con aromas a flor marchita, a tostados ligeros, a violetas del bosque, con un punto cítrico de piel de naranja y un color y un paso por boca todavía de adolescente. Muy pocas botellas quedarán pero pondría la mano en el fuego que si una sola de ella llega en las debidas condiciones a sus 80 años, asomarán en ella aires parecidos a los de este Castillo de Ygay de 1925. De casta le tiene que venir al galgo...

PS. 2. Juan Carlos Somalo, de La Universal de Vinos, me recuerda amablemente (por mail) que existen ya otras pequeñas producciones de tempranillo blanco en el mercado: la de Juan Carlos Sancha, Ad libitum, por ejemplo (también de maturana tinta), que comercaliza ya su añada 2008. Añado, pues, el dato; agradezco a Juan Carlos su lectura atenta y sólo espero que se me cruce pronto este Ad libitum 2008 por el camino para poder contrastar con los que probé en La Grajera.

25 de setembre, 2009

En attendant M.Campo MW



Confieso que tenía previsto proseguir mis comentarios sobre la Rioja con la impresión que me dejó, en cabeza y paladar, la tempranillo blanca de La Grajera. Pronto hablaré de eso, pero hoy quiero proponer una pequeña apostilla (con su permiso) a la excelente serie de posts que Manuel Camblor está escribiendo sobre lo que, sin más, puede ya llamarse "El asunto Campo y Winefuture". La apostilla tiene un único objetivo: añadirme a la beckettiana espera que Manuel propone para saber, por ejemplo, por qué quienes pagan el congreso admiten como gestor del mismo a una persona que parece haber tenido una orden de arresto publicada en Interpol (que no esté vigente, si existió, me parecería casi irrelevante); o por qué, por ejemplo, permiten que el acontecimiento estrella del congreso (una megacata protagonizada por el Sr. Robert Parker Jr, no por los vinos) gire alrededor de la garnacha y no tenga, como es lógico (tratándose de esa variedad y de la Rioja), ni un solo vino de la Rioja en su programa.

Ya puestos, y como amateur del vino que soy, me encantaría saber por qué, quienes pagan al Sr. Parker y al Sr.Campo MW, les permiten un totum reuolutum como el que ofrece esa cata, con muy notables "infanticidios" en el programa y una mezcla de ensamblajes, añadas y procedencias que, lo dicho, lo único que ensalzará es al Sr. Parker, no a la pobre garnacha, que bien trasquilada saldrá. Por lo demás, y aunque ya esté acostumbrado a que no se me haga caso o se me mire raro, ¿alguién ha ojeado qué pasa con el 12 de noviembre de 2009 a las 18 horas en el calendario de Maria Thun?: ya supongo que algunos paganos de esa cata sólo quieren tener en su CV un "¡he catado con Robert Parker!" (además, claro, del humano "see and be seen"), pero otros, que vayan "sólo" por el vino, se llevarán varias buenas decepciones.

Comparto, además, el estupor de Manuel ante el silencio de periódicos y revistas especializadas por lo que está pasando con este congreso. ¿No hay ningún periodista profesional interesado en proponer preguntas y hallar respuestas? ¿O acaso consideran, lo cual sería bastante más grave todavía, que no hay preguntas que hacerse? Aquí encuentro, de nuevo, una de las razones que, como a Camblor, me llevan a seguir con el blog. Él lo explica bien claro: "Dice mi mujer, la periodista, que aunque yo nunca haya ejercido o me las haya dado de periodista, mi 'curiosidad periodística' es admirable. Hay que joderse. Yo lo único que hago es escribir sobre intrigas e interrogantes que tengo y que, asumo, también tienen quienes me leen (las cifras de tráfico de este blog han aumentado considerablemente desde que estamos con lo de Pancho Campo, o sea que he de manifestar mi agradecimiento a todas las partes de este protoescándalo o no-evento, según quien te lo cuente…). No espero solo, de eso ya estoy seguro: Esperamos los que tenemos preguntas apremiantes sobre este asunto y sus implicaciones para nuestro mundo del vino. No sé los demás, pero yo puedo ser muuuuuuuuuuuy paciente. Eso, amigas y amigos, me lo enseñó el vino." Somos libres, somos independientes, vamos por el camino de estar suficientemente preparados y, por encima de todo, amamos la cultura del vino, sin afeites ni tonterías. Manuel no está solo, claro, esperando algunas respuestas. Pero, querido amigo, como ya apuntaba tu santa Josie, o empezamos a buscarlas nosotros mismos o nos vamos a quedar sin Godot.

Apostilla a mi apostilla: cuando uno ve las notas de prensa enlazadas en la página web de Winefuture todavía entiende menos por qué La Rioja paga tanto (no me atrevo a pensar en cantidades) por eso. Menudo negociazo se ha montado el Sr. Campo MW a costa de los riojanos y sus dineros públicos y privados.

Apostilla segunda a mi apostilla: Manuel Camblor y algunos periódicos andaluces, que deben tener claro qué se juegan los de Vinoble con la presunta búsqueda del Sr. Campo MW por parte de Interpol, han difundido una nota de prensa del Sr. Campo MW, que se puede leer aquí. Eppur si muove...

La foto que encabeza el post procede de Verema.