30 de juliol, 2012

De la necesaria, oscura, vacuidad

Vacuidad
Siempre me han interesado las naturalezas muertas pero nunca había pensado en ellas como algo vacío. Una naturaleza muerta, un paisaje artificial de botellas consumidas: necesaria vacuidad. Casi nunca publico fotos de este tipo: las guardo para inventario y suelo concentrarme en la descripción de uno o dos vinos. Pero ayer por la noche, mientras celebrábamos un reencuentro de amigos largamente esperado, bajo la luz tenue del cuarto creciente, pensé en el vacío de la oscuridad y en el Elogio de la sombra de Junichirô Tanizaki. Un libro que puede parecer poca cosa pero que me ha hecho comprender, en apenas 90 páginas, algunas esencias de la cultura japonesa. No sólo eso: también de la literatura, sin más. Escribo demasiado y, a veces, tengo la sensación de que la gente se aburre leyendo. Corta y se va antes de acabar. Mis estadísticas son las de Google Analytics y éstas me dicen que el lector para en este cuaderno una media de 2 minutos y algunos segundos. Poco creo yo que es para leer con sosiego. Voy a aquello que aconsejaba Jamie Goode y se propone Tanizaki: si escribes más de mil palabras en un post, estás "muerto". Y Tanizaki (traducción libre del catalán, que leo): "quiero intentar recuperar, por lo menos en mi literatura,  este mundo de sombras que se está perdiendo...quiero esconder  en la oscuridad las cosas que sean demasiado evidentes y prescindir de los ornamentos innecesarios".

Intentaré aprender de estos dos maestros. Champagne Tarlant Rosé Zero Brut Nature. 2006 y vinos de reserva anteriores. 12%. Degüelle: marzo de 2010. La sabiduría de la proporción precisa para esa añada y las anteriores: 85% chardonnay y 15% pinot noir. Eléctrico y elegante. Sin concesiones. Dr. Bürklin-Wolf, Kirchenstück 2002. Palatinado. 13,5%. 10 años no son nada. Von Guradze sabía bién qué hacía. Un vino para perderse en él, para la inmortalidad. Salvaxe 2010, de Xose Lois Sebio. En Ribeiro, 13,5% de lado, silveiriña, treixadura, albariño, godello y caíño blanco. Estamos en los inicios y este vino desprende ya una energía que sorprende y cautiva. Me gustó mucho con un bonito en escabeche. Les Tosses 2008 de Terroir al Límit. DOQ Priorat. 14% de una samsó que vive en las nubes y muestra la cara oculta de una variedad que todos creen conocer. No se dejen engañar. Busquen. Egon Müller Scharzhofberger Spätlese 2010. Mosela. 9%. Muy sencillo: teníamos un pastel de melocotón y este vino concentra la mejor esencia de la fruta madura de hueso. Carne blanca para un frescor de manantial. Único. Dentro de 20 años, será una de mis últimas botellas. Recaredo Brut de Brut Gran Reserva Brut Nature 2003. DO Cava. 12%. Degüelle: diciembre de 2010. Macabeo y xarel.lo que saben envejecer como pocos. Un vino para una charla con la Vía Láctea entera. Pero la conservación de una botella tiene que ser cuidadosa. Donde compré ésta, no habían hecho bien las cosas...el vino lo pagó.

Tanizaki, de nuevo: "no hay ningún mal en que se conserve una casa así, ¿verdad?  Para ver su efecto, ahora apagaré la luz".

26 de juliol, 2012

Terra Remota Caminante 2010

Devastation by Mònica Quintana
No tengo una planificación de mis posts (temas, tipos de vino, zonas...) más allá de aquella que me manda la única norma sagrada: jamás repito un vino. Eso me obliga, muy gozosamente por lo demás, a beber siempre cosas distintas, a aprender algo de personas, bodegas o tipos de uva que conocía poco. Y etc. Sólo le veo ventajas a esa manera de proceder. No sé si el de hoy es un post obligado. Sé que cumple la norma básica (jamás había probado el vino blanco de Terra Remota) y sé que el vino procede del lugar del que hoy quería hablar. Entre Capmany y Sant Climent Sescebes. Una de las zonas más castigadas por los incendios en el Alt Empordà que, parece hoy, están ya bajo control. Quienes amamos la naturaleza y conocemos más o menos su evolución y su historia, sabemos que el fuego forma parte de ella. El fuego que surge de una manera espontánea y prende cuando la vegetación está, por así decir, preparada para recibir las cosas buenas que el fuego también conlleva.

No es el caso. Lo hemos visto. Lo sabemos. Seis colillas mal apagadas en un párquing de la autopista han quemado unas 15 mil Ha de vegetación. Han matado por lo menos a cuatro personas. Han malherido a muchas más. Han producido muerte, devastación, tristeza, impotencia. Vincent lo explicaba muy bien. No voy a añadir más. Pero necesitaba encontrar dos cosas para poder escribir hoy: una foto que mostrara de forma tan trágica como bella esa destrucción. Y un vino que simbolizara aquel lema latino, post nubila, clarior. He tenido suerte: lo más difícil, ha acabado siendo lo más fácil. Gracias a la generosidad de Mònica Quintana, puedo publicar hoy su foto Devastation. Cuando haya pasado la tempestad, el sol brillará con más fuerza. Cuando haya pasado el incendio y la tierra y quienes la cultivan  puedan asimilar las heridas que algunos humanos le han infligido, la vegetación renacerá. Con más fuerza que antes. Más verde que antes. Pasarán unos años y el paisaje, aunque habrá cambiado, volverá a ser paisaje. Y los cultivos y los animales y las personas, también. La foto de Mònica muestra el presente pero anuncia el futuro: el cielo volverá a ser, todo él, azul, y el sol brillará sin filtros de muerte. El vino, Caminante 2010, simboliza también qué quiero decir. Está hecha por gente que escogió ese lugar, por gente que construyó una bodega ejemplar en ese lugar y por gente que está empezando a hacer vinos francos, sinceros, luminosos y abiertos. Como éste.

Garnacha blanca, chenin blanc, chardonnay. Fermentación en inox y en barricas usadas. Reposo con sus lías durante seis meses. 14%. Hay que abrir la botella y dejar que se airee. Hay que tomarlo sobre los 12ºC. Tiene el color amarillo del sol brillante cuando ciega tus ojos: casi blanco. Huele a lima-limón. A corteza raspada de limón. A anís estrellado. A infusión ligera de regaliz. Tiene un punto de mantequilla salada en la boca. Es un vino mordaz y ligero. Fresco y fragante. Sólo tiene un problema: es un vino caro (sobre los 17€ en tienda). Es, con todo, el tipo de vino (como algunos otros blancos en l'Empordà: tampoco era tan sencilla la elección hoy, de veras) del que quería hablar hoy porque representa ese sol que empieza ya a aparecer tras las nubes de ceniza. Los irreductibles (amigos) Galos sólo temían una cosa: que el cielo cayera sobre sus cabezas. La gente del Empordà, que vive bajo un cielo de mil matices, saldrá adelante. Y nosotros estaremos con ellos y les ayudaremos.
Terra Remota Caminante 2010

22 de juliol, 2012

Por qué COS Frappato 2010

Han sido quince días negros y me planteo si voy al médico ¡porque lo he pasado de muerte! Estas cosas suelo hacerlas cuando estoy de estrictas vacaciones. Pero este año...tardan tánto en llegar, nos las están poniendo tan largas, tan cuesta arriba los que "gobiernan" en Berlin, en Bruselas, en Madrid y en Barcelona...que me dije "empieza a ponerte algún tráiler, caramba!".Y sí: han sido quince días llenos de muertes, crueles asesinatos, escenas de vudú escalofriantes, suicidios voluntarios (qué pleonasmo...: pero quienes hayan leído lo mismo que yo lo entenderán!), suicidios inducidos, juguetes muertos, muñecas rotas. Demasiado joven muerto. Quince días negros y duros en Barcelona. Voy a empezar la historia por el final. Toni Hill, El verano de los juguetes muertos, Barcelona, Random House Mondadori, 2011. No sé si lo es, pero Toni Hill se merece el honor y el placer del seudónimo. El libro huele a la Barcelona escenario de los crímenes más sórdidos, de las historias más ocultas, de las venganzas más amargas. La Barcelona de los pijos frente a la de los emigrantes. La Barcelona de unos reivindicados Mossos (para mí, es la primera vez que un inspector de los Mossos, Héctor Salgado, llega a la categoría de estrella de la novela negra: a su joven autor le tendrán que dar algún día la Creu de Sant Jordi...), tan activos y astutos como humanos y vulnerables, vuelve con una fuerza casi carvalhiana. Por "desgracia", sus protagonistas sólo beben combinados y cafés. No hay aquí recetas ni vinos...Una pena.
Cos Frappato 2010 2
La trama cambia de escenario, pero la historia suena muy parecida. Estamos en Atenas y Petros Márkaris, en Suicidio perfecto, Tusquets Editores, Barcelona, 2012, nos mete en un pegajoso (sus asientos son de escai), caluroso y andrajoso Mirafiori para que nuestro amado Kostas Jaritos nos conduzca (paso a paso, es imposible perderse en Atenas con sus indicaciones) a la resolución de otros tres suicidios inducidos. Jaritos, como Salgado, hace una investigación extraoficial, y el juego que da esa vida casi al borde de la hoja de servicios (ambos quedan a un tris de que les echen de sus puestos) es enorme. Como suele suceder en estos casos, su resolución no aporta la felicidad. Ni mucho menos. La negritud de estas novelas no está tan sólo en sus muertes. Sus protagonistas se nos hacen mayores y no están para milongas, aunque siempre nos queden los tomates rellenos y las hojas de parra para una redención eterna. Exactamente allí encontramos a nuestro admirado Salvo Montalbano, en la renovada, soprendente L'edat del dubte de Andrea Camilleri, Edicions 62, Barcelona, 2012 (por cierto, un aplauso para la traducción de Vidal). La sorpresa, el azar le ponen ante sus narices un caso por completo inesperado. La rutina, aunque persiste (sus almuerzos en Enzo, sus paseos hasta el puerto en función de la digestión necesaria), salta en mil pedazos, y entre Vigàta (Porto Empedocle), Montelusa (Ragusa) y la Marina di Vigàta (Donnalucata), surge con tanta fuerza como los salmonetes (sin duda, el otro gran protagonista de la novela)  la figura del fantasma de la edad: la teniente Belladonna. Qué mal termina todo.

Tan mal que cuando cierro la tercera novela y voy a la nevera a por uno de esos blancos frescos sicilianos que tanto gustan a Montalbano (carricante, grecanico quizás...Camilleri nos deja con las dudas) y a la teniente, topo con la dura realidad. Ni una sola botella de blanco siciliano para mi restitución...desesperado por aliviar mis penas en este negro, duro, julio barcelonés, escudriño mi mapa sentimental: Ragusa (Montelusa) está apenas a 25 km de Vittoria (Vittoria), en el corazón del sureste siciliano. Aunque Salvo no suela beber tintos, ¿no le apetecería tomar un buen frappato di Vittoria?  ¡Y ahí  sí! Giusto Occhipinti y Giambattista Cilia sonrien desde la esquina de su portentoso, fino, delicado COS Frappato 2010. Quince días duros, intensos, de lectura desenfrenada y de paseo por la parte más oscura del Mediterráneo merecían un final como éste. Cilia Occhipinti Strano en los orígenes. COS, llamada a revolucionar desde las raíces el vino en Sicilia. Uno de los primeros en volver a la biodinámica para devolver a la tierra el equilibrio, y a sus vinos, un frescor (por latitud) inusitado. Los pimeros (desde la marcha de los Cartagineses de la isla: ¡yo sé quién ha probado esas ánforas!) en volver a las vasijas de barro para la fermentación y reposo de sus vinos (Cerasuolo di Vittoria, IGT Frappato, Nero d'Avola, pero también Pithos, blanco de Grecanico, etc.). Los primeros en la isla en atreverse con una DOCG. La uva de este COS Frappato procede de los pueblos de Bastonaca y Fontane, de suelos arenosos, con cal y sílice mezclados con arcillas frescas. 250 msnm. Fementación en cemento vitirificado y doce meses de reposo. 12,5% para beber fresco (sobre los 15ºC). Color de zumo de granado. Perfumado. Fresco. Fragante. Barro y pedernal. Cereza. Laurel seco. Romero. Clavo. Pimienta negra. Es un vino tan fácil y agradable de beber. Seco y jugoso al mismo tiempo, con taninos pequeños pero agradecidos.

Me recuerda a las mujeres que han iluminado estas tres excelentes novelas negras: Regina Ballester, la madre de Gina, antes de la muerte de su hija. Laura Belladonna, la teniente que fue todo y nada para Montalbano en el suspiro de una novela. Kula, o la revindicación del talento juvenil. Occhipinti y Cilia son un trasunto de Sicilia, como Montalbano lo es de Carvalho, MVM, Camilleri  y, también, Sicilia. Jaritos lo es del Ática y Salgado está a medio camino entre la Barceloneta y la Boca. Ya sabéis por qué, hoy, COS Frappato 2010. Me interesan los que me hablan de una tierra. Occhipinti, Cilia, COS lo hace con sus vinos. Camilleri, Márkaris y Hill con sus personajes. Está resultando un buen tráiler, éste. Y me alegra que Barcelona se reivindique, gracias a Hill, como escenario de este tipo de novelas. Dónde andará, ahora mismo, David Serafín...

Los vinos de COS se pueden comprar ahora en la Enoteca d'Italia. Las novelas, en cualquier librería.