31 de maig, 2013

L'explosió de la primavera

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L'explosió de la primavera, freda i plujosa a Catalunya, es concreta en un vigor extraordinari de les plantes i en una càrrega de fruits no habitual. La pluja, però, no sempre és sinònim de bona collita...Les temperatures baixes, tampoc. Dos dies de calor fort et fan pujar els fongs de manera descontrolada. Una forta ventada, tira a terra els botons tendres. I etc. Cada vegada m'agrada menys la metàfora i prefereixo parlar d'una manera directa i concisa: al darrer dia de maig, avui!, i durant el primer cap de setmana de juny es concentren tantes activitats i fires del vi a Catalunya, noves i ja conegudes, que el bon i curiós aficionat no donarà l'abast.

O ens encomanem a l'Esperit Sant i al seu do (per altra banda, únic) de la ubiqüitat o estem perduts. Vijuny a Barcelona. Espai de Gastronomia i vi a Sant Cugat. 1ª Fira Divins de vins i Caves a Martorell. Temps de vi a Vilanova i la Geltrú.  Segur que me'n deixo alguna... I a més, un munt d'activitats paralel.les organitzades de forma més particular per alguns cellers. És la primavera, sí. És un gran moment per tothom per presentar vins i collites, també. No podrem anar a tot el que ens interessaria? Segur. Hi hauria alguna manera de coordinar les fires que es fan per facilitar una miqueta el plaer i la recerca del bon aficionat? Potser.

La primavera té aquestes coses. Arribarà un cop de vent fort i algun botó caurà a terra. I a mi no m'agradarà veure que no es tracta d'una acció intencionada del vinyater, sinó l'efecte no desitjat sobre un munt de brots no controlats. Però...m'agrada com afecta la primavera!

29 de maig, 2013

DOQ Priorat: una perspectiva en 2013

Sortida de sol sobre el Priorat BY Rafael López-MonnéVenimos del post anterior. En fechas muy cercanas, he tenido la oportunidad de hacer algunas visitas que me apetecían a bodegas de la DOQ Priorat, por una parte. Siempre quedan cosas que me interesan, ¡por fortuna!, pero voy avanzando. Y por la otra, la organización del habitual Tast Professional de la Fira del vi de Falset, del Tast del Decenni (VITec y DOQ abren algunas botellas con 10 años de antigüedad: ¡2003 tocaba!) y del Espai Priorat, me han permitido probar bastante y, de forma más o menos intuitiva, hacerme una idea de por donde van las cosas en la DOQ Priorat. O por lo menos, de por donde creo yo que van, a qué saben, cómo huelen los vinos en mayo de 2013. Inevitablemente (quiero decir: no lo voy a evitar) voy a hablar de algunos nombres y de bodegas. Es una obviedad decirlo, pero es imposible (para mí lo es, vaya) probar todo lo que uno tiene delante. Y además, en los sitios en los que he podido estar (ha habido una oferta impresionante en mayo de 2013), se presentaban algo menos del 50% de todas las bodegas inscritas en la DOQ. Así que lo que aquí opinó procede de un "muestreo" significativo pero no completo. Por regla general, además, acabo hablando de lo que más me ha llamado la atención, casi siempre en positivo. Al final de estos días, alguna idea transversal a varias bodegas y zonas del Priorat ha empezado también a asomar por el horizonte. No diré nada nuevo porque está en las conversaciones que he tenido. Pero lo escribiré. El mayor esfuerzo de las bodegas durante esos actos se concentró en presentar vinos de las añadas 2010, 2011 y 2012, con alguna cosa importante de 2009. A ellos dedico, pues, estos párrafos, no a añadas anteriores. La DOQ presenta en su web los datos de clima de la estación de Torroja, desde 2004. Es peligroso generalizar, por supuesto (los que conocen el territorio lo saben bien), pero son datos que orientan en la dirección correcta para entender qué pasa con una vendimia.

2010 fue un año con bastante más agua que 2009, en junio, agosto y septiembre; con temperaturas más frescas (menos de lo que la gente dice) y humedades relativas más bajas. 2011 es bastante más seco que 2010, pero con unos agosto y septiembre mucho más secos y una temperatura media dos grados superior (en septiembre, no en agosto). En general, se suele comparar 2011 con 2009, pero 2011 fue de mayor humedad relativa pero menor precipitación que 2009. 2012 ofrece solo datos hasta septiembre (por eso no voy más allá en los otros años): la sequedad en mayo, junio y agosto fue muy grande y la temperatura media de agosto fue casi dos grados superior a la de 2011. Pero en septiembre de 2012 cayeron 48L (¡en 2011, 0,6L!) y la temperatura media bajó casi dos grados (20,84 ºC frente a 22,53 ºC de 2011): la maduración pudo completarse (para quien no había vendimiado) de forma más relajada. 2009 y 2012 son bastante parecidos, en cuanto a clima, pero los efectos sobre las cepas, en 2012, se multiplicaron por venir de un 2011 ya seco y cálido; 2010 es algo más fresco y húmedo. Las producciones y características de los vinos van, como nunca, muy de acuerdo con el momento de la vendimia y mi percepción general es, también como nunca, que 2010 es un año bueno para la mayor parte de las zonas de la DOQ; 2011 y 2012 (sobre todo éste último) serán años muy buenos para las zonas más frescas y menos castigadas por los meteoros y 2012 será, quizás, un año extraordinario para quien supo vendimiar en su momento y le dio a la uva el mínimo "castigo" que la cepa estresada pedía. 2009 y 2011 son años para los que hay que tener más paciencia con las botellas (sobre todo 2009 porque en 2011 las plantas venían más relajadas); 2010 es un año que da vinos para disfrutar ya y para guardar algo menos. Y 2012, por lo bebido, va a ser (en las botellas que salgan, que serán menos de lo habitual)  un año extraordinario para quien sepa medir las fuerzas de su vinificación y crianza sobre las uvas. 2011 y 2012, además, van a ser grandes años de vinos blancos en el Priorat, sobre todo 2012. Que los dioses me confundan si me equivoco, pero así lo veo yo.

De lo que probé durante estos días, lo que más llamó mi atención fue: Viticultors Mas d'en Gil, Clos Fontà 2011 (garnacha  y cariñena) un vino de mucha fruta, fragante y tanino algo rústico pero muy agradable. Ferrer Bobet Selecció Especial Vinyes Velles 2011 (solo cariñena), le han dado la medida exacta de madera: paciencia pero será grande. Cellers Scala Dei, Negre 2012 (vino por debajo de los 10€), la garnacha de las tres F, F(rescura) F(ruta) F(acilidad) (su enólogo, R. Rofes, le añade una cuarta, F(estivo)), sin madera, fermentado en depósitos abiertos con algo de raspón: festival, en efecto, de sabores y aromas a precio imbatible; de la misma bodega, su Garnacha del viñedo de Sant Antoni 2010: cuando salga al mercado (dentro de muy poco), habrá bofetadas, porque contiene lo que muy pocos en esta añada, el DNA completo del Priorat garnachero. Su fragancia y finura (y en suelos de arcilla...) impresionan y catapultan a dimensiones casi olvidadas de esta tierra. Mas Martinet, Els Escurçons 2010 (garnacha) el primer vino de la edad madura de Sara Pérez, profundo, intenso, flor de violeta, zarzamora, Con ella, justo ahora empieza lo mejor. Clos del Portal, Somni 2010 (cariñena y syrah), zumo de violetas, cardamomo, fresco y cítrico, pimienta roja, romero en flor, Alfredo Arribas se está acercando a su sueño, sin duda. Celler Mas Doix, 1902 (solo cariñena) 2009, uva centenaria (¡plantada el 1902!) en el coster de la Salanca más baja, una de las más puras, escasas (600 botellas...) y emotivas expresiones de la cariñena prioratina. Clos Mogador, Nelín 2010 (garnacha blanca y macabeo), con una frescura, una fragancia y una energía que había casi olvidado en el blanco emblemático de René Barbier, uno de los dos mejores que probé estos días. Prefigura lo que vendrá.

Celler de l'Encastell, Roquers de Porrera 2010 (garnacha y cariñena con algo de merlot y syrah),  con carácter y frescura, habla quedo (todavía) de una de las mejores tierras de la DOQ y de un trabajo silencioso y humilde. Irán mejorando. Celler Ripoll Sans-Cal Batllet, Torroja Ronçavall 2011 (cariñena), una de las bombas de estos días, con una mineralidad y una fragancia de fresa silvestre apabullantes, intensidad de la grosella negra y, además, un vino fino, elegante. Álvaro Palacios, Dofí 2011 (muy mayoritaria garnacha) es uno de los mejores Dofins de la historia y L'Ermita 2011 me dejó pasmado, con la nariz en la copa y catatónico, hasta que Oriol Castells (enólogo de la bodega) me puso en la copa L'Ermita 2012. Este vino me tuvo un cuarto de hora en el claustro menor de Scala Dei, bebiendo, oliendo sin pensar. Al final, intenté conectar con el espíritu de los Cartujos para decirles "tranquilos, estamos en el camino, seguimos subiendo peldaños". El más fino de todos, el más puro y delicado, el más emocionante. Jamás había probado un Ermita como éste. De Terroir al Límit podría destacar más de una cosa, pero si con algo me quedo es con uno de los dos grandes blancos de estos días: el Muscat 2012, de enorme encanto y energía, con los aromas del matorral y la frescura de la marinada. Celler Vall Llach, Vall Llach 2010  (cariñena del Mas de la Rosa), es un vino azul, mineral, de enigmática oscuridad, fresco al mismo tiempo, ágil y muy agradable. Familia Nin-Ortiz, tanto con su Planetes de Nin (garnacha y cariñena de viñedos muy jóvenes) como con su Nit de Nin 2011 (garnacha y cariñena de Mas del Caçador) han hecho su mejor vino, de una fragancia enorme ambos, más báquico el Planetes (fresco, casi arrogante, atractivo y llamativo), más apolíneo y misterioso el Nit: Delfos coronado de violetas al habla. Mucho placer. Y lo mejor, también con ellos, está por venir (un perro con forma de viña ha empezado a correr...).

Además de lo relativo al clima, todos estos vinos (más otros cuantos de los que no hablo aquí porque sus bodegas no estuvieron en mi copa estos días, pero que también bebo y sigo) me llevan a otra conclusión. Es cierto que no todos se hacen de la misma forma, ni proceden de suelos parecidos ni llevan las mismas uvas. La mano de las personas que los hacen y la añada se notan, por supuesto (¡y eso es muy bueno! Hace cinco años no era tan evidente). Pero la mayoría tienen algo que empieza a intuirse como hilo conductor, sobre todo en 2011 y, más, en 2012, años complejos y exigentes, años en los que uno temía encontrar superextracciones, compotas, maduraciones excesivas, vinos que escupen la madera. No. Estos vinos se están afinando, son más elegantes y esbeltos, saben, cada vez más, a vino y menos a madera. Son más frescos. Las esencias del Priorat, de sus aromas, de su vegetación, de sus suelos, de sus vientos, están volviendo. Los vinos son más profundos, más intensos, van más al fondo de la cuestión. No gritan tanto. Empiezan a hablar al oído, susurran. Y a cada añada que pasa, son más. Ese susurro me gusta. Me hechiza y conecta con la esencia de un orden distinto de las cosas.  Ese orden es nuevo ahora pero sé que existió. Hace muchos años ya estuvo con nosotros. No sé si me explico.
Llaurant a Les Tosses by R. Lopez-MonnéLas dos fotos son de Rafael López-Monné: para mí es un privilegio poder colaborar con él y disponer de sus fotos para alguno de mis textos. La primera muestra la salida del sol desde la Serra Major. La segunda es para Terroir al Límit: Les Tosses labradas por Frida de la mano de Jaume Sabater, con su hijo Jaume de aprendiz. Las publico con permiso de sus propietarios.

26 de maig, 2013

Espai Priorat 2.0

Mas de la Rosa de Vall-llach 2
Del 13 al 15 de mayo se ha celebrado la segunda edición del Espai Priorat (II Mostra internacional dels vins de la DOQ Priorat). Me atrevo a llamarla 2.0 porque, aún no habiendo sido testigo de la primera, me han hablado lo suficiente de ella, y he leído además, como para haberme formado una opinión. No se trata, pues, de una evolución o de pequeñas mejoras introducidas sobre la 1.0. No se ha tratado de una edición 1.1, vamos, sino de una clara revisión del modelo y, según lo he vivido (ésta sí, de primera mano), de una clara mejora del mismo. Se han atacado los puntos débiles mayores de la 1.0 y se ha conseguido aquello que se perseguía: que algunos de los que tienen una mayor capacidad de comunicación sobre el vino en América, Europa y Asia se lleven una idea precisa de qué es la DOQ Priorat, de cómo son sus viñedos, de qué hacen sus bodegas y cómo son sus cosechas más recientes (grandes protagonistas fueron, en efecto, 2010 , 2011 y algo de 2012 "en primeur"). Todo el mundo durmió en el Priorat: puede parecer una tontería, pero despertarse en la tierra donde se hace el vino que quieres explicar es importante. Todo el mundo visitó no menos de dos viñedos: no los vio desde un autocar. La gente pisó la tierra, se escucharon explicaciones de quienes hacen el vino en ella y, lo más importante, se bebieron esos vinos in situ.

Se visitaron no menos de tres bodegas. Y no se hizo una cata de mantel y punto. Los bodegueros (36 bodegas de la DOQ participaron en esta ocasión: aquí me pierdo un poco y no sé por qué no hubo más...) explicaron todos los detalles de su trabajo, en viñedo y en bodega. Y los vinos se bebieron junto a las barricas y, por lo menos en mi caso, no sólo de botellas ya en comercialización, sino de las propias barricas. Ejercicio arriesgado, sí, pero imprescindible para dar la imagen que se quería dar: aquí estamos, abiertos a todo y a todos y para mostrar cuanto hacemos con nuestros vinos, sin tapujos. Más: las dos cenas que compartimos fueron intensas e interesantes. Jamás nos sentamos ni con los mismos compañeros de Espai Priorat ni con las mismas bodegas. Cada bodeguero ponía los vinos que le parecían para la cena y los explicaba. Nadie repitió un solo vino con lo que, además de las visitas a viñedos y bodegas, no menos de otros ocho vinos pasaron ante los participantes explicados de primera mano por quienes los hacen. Se comió cocina de la tierra (Quinoa y Celler de l'Aspic), calidad y compromiso con sus productos, al mismo nivel conceptual que las uvas y sus vinos. Y se inauguró un espacio que va a marcar el futuro (en mi opinión) de muchas de las cosas que se hagan en la DOQ Priorat. Si no fuera así, se estaría desaprovechando una oportunidad de oro. La restauración del claustro menor de la cartuja de Scala Dei (en Escaladei) y la sala que era refectorio de los cartujanos ofrecen esa ocasión única.

En el recinto de la cartuja renacentista, a los pies del Montsant, allí donde empezó todo (bien...un poco más abajo), el espacio del refectorio se convirtió en el último de los escalones que nos faltaba para llegar a ese dios que todos buscamos en una botella de buen vino. Restauración cuidada al mínimo detalle, suelo original emotivo, paredes que rezuman silencio y techo muy hábilmente resuelto, y todas las bodegas participantes ofreciendo y explicando más de 100 vinos. La complejísima logística (más de 40 personas colaborando para que unos 70 participantes pudiéramos cumplir con el calendario de trabajo: casi parecía la ratio del Celler de Can Roca...) funcionó muy bien en todo lo que yo pude percibir. Y las mejoras que se proponían consiguieron realmente sus objetivos. La gente se empapó de DOQ Priorat, de primera mano y con los auténticos protagonistas. Quien no se enteró de cómo y por qué funcionan las cosas en esta tierra de privilegio para el vino es porque no quiso. Mis compañeros, todos con los que compartí momentos de visita, estuvieron siempre al quite y muy atentos, activos y preguntando tanto a los bodegueros como a los que conocíamos algo de esta tierra. Ésa fue también una buena mejora: mezclar gentes de todos los continentes, de todas las sensibilidades e idiomas, de todas las culturas con los que podríamos considerarnos locales (a mí en el Priorat ya me llaman algunos "mira, lo Joan". Y yo, ¡feliz!). La información circulaba con mayor agilidad y las dudas y preguntas se resolvían sobre la marcha, porque todos estábamos dispuestos a ayudar en esa labor de explicación. Mis compañeros y yo salimos satisfechos.

¿Qué mejoraría? Me supo mal no saber quiénes éramos realmente. Una lista de participantes que todos tengan antes de empezar me parece imprescindible, así como un contacto eficaz de cada uno de ellos. Las bodegas lo tenían (incluso una breve semblanza), nosotros no. Me hubiera ahorrado el bochorno de comprobar, el último día, que había estado explicando cosas a un MW...Y evita tener que ir coleccionando tarjetas de visita. Creo que el número de participantes es un punto crítico. Sé que hay que darle el máximo rendimiento al mucho dinero invertido por la DOQ y las bodegas y eso implica el mayor número de gente posible en una convocatoria. Pero quizás hacer dos (en el año en que se quiera celebrar), una de proximidad (viajes y gente que cueste menos traer) y otra de lejanía, una en primavera, otra después de la vendimia, permitiría grupos menores y más proximidad entre todos. También permitiría no tener que hacer las cenas en el local social del ayuntamiento de La Morera, ideal para los guateques de la fiesta mayor, pero muy limitado y pobre para el trabajo de los cocineros, por ejemplo. Y si los grupos son menores es más fácil atender, también, alguna petición concreta y, por ejemplo, echarle imaginación a lo de las cenas: que en cada plato, la gente vaya cambiando de mesa y, por lo tanto, de vinos. Para más de 100 personas, eso es imposible...Y puesto que se ofreció negocio a los hosteleros locales (lo cual me parece genial), también me gustaría que una de las comidas o cenas fuera libre: que se diera a los participantes un listado de los restaurantes de la comarca y que la gente se busque la vida para conocer otras cocinas, además de las invitadas para trabajar en el Espai. Así, todavía se daría más vidilla a la comarca.

¿Y de los vinos, qué? ¿No te estás dejando lo más importante? Confieso que he necesitado tiempo para asimilar tanta información porque se juntó todo: algunas visitas que quería hacer llegaron justo antes del Tast Professional de la 18 Fira del vi de Falset, el  6 de mayo (añada 2011 fundamentalmente, de la DOQ Priorat y la DO Montsant). Y una semana después, el Espai Priorat donde bebí, sobre todo, 2010, 2011 y 2012, con apuntes de 2009. Tendré que escribir otro post...
Els Escurçons de Mas Martinet 2La foto superior es del viñedo de Mas de la Rosa de Vall-llach, de donde sale una de las cariñenas más bonitas de la DOQ. La foto inferior es del viñedo de Els Escurçons, de Mas Martinet, donde se hace una de las garnachas más sutiles. Fueron dos de las visitas que tuve la fortuna de poder hacer.