18 de setembre, 2006

Celler Mas Doix, Salanques 2001 magnum


Este fin de semana se han catado muchos vinos en Poboleda (Priorat), probablemente no en las mejores condiciones (fiesta de la vendimia). Me guardo muy mucho de publicar notas apresuradas: compré algunas botellas que me interesaban especialmente y ya saldrán aquí en el momento oportuno. Una sí caté en debidas condiciones y de ella hablo ahora, con su recuerdo y sensaciones todavía frescos en mi cabeza.

Celler Mas Doix ( http://www.masdoix.com) es una pequeña empresa familiar. Ya he aludido a ella en un reciente comentario: no quiero alargarme aquí en detalles que se encuentran en su página web. Sólo quiero remarcar, porque es una de las lecciones que he aprendido con ellos, que el mejor vino nace de la mejor viña, de la más cuidada. ¡Qué perogrullada, pensaréis! Pero uno, que ya ha paseado lo suyo por viñas de varios paises, tiene muy claro que una viña cuidada y pensada al máximo para los objetivos que se quieren conseguir, acaba produciendo grandes vinos. El caso de Mas Doix es paradigmático. Este Salanques, consumido en su botella ideal (una magnum) presenta unos muy prioratinos 15% en etiqueta, y su ensamblaje procede de unas mayoritarias garnacha y cariñena, una minoritaria syrah y una simbólica cabernet sauvignon.

Capa alta, menisco impenetrable, ribete violáceo cardenalicio. Lágrima persistente, amable, lenta: atardecer en el Priorato. Fruta roja en su arbusto, bosque en otoño, compota de cerezas, pimienta, tabaco de pipa. Taninos maduros, acidez compensada, opulento, lleno. Civet de jabalí, liebre a la royale, sangre y chocolate, humo y calor de hogar en invierno. Larga impresión. Duradera. Persistente.


Ahora mismo y en los próximos siete, ocho años, estas botellas darán momentos de gran, reposado, maduro, lento placer. Como tiene que ser con los grandes vinos.


17 de setembre, 2006

Tiempo de vendimia sin vendimia (iii y final)


Y por supuesto, en tiempo de vendimia sin vendimia, siempre queda la posibilidad de pasearse relajadamente entre viñas, esperando que la madre naturaleza complete el milagro que empezo, casi, un año atrás.



Esperemos que la semana que viene ya se pueda volver a trabajar duro aunque, como véis, en el mundo del vino siempre hay cosas que hacer.

Tiempo de vendimia sin vendimia (ii)



Hay, por supuesto, otras cosas importantes que hacer en la bodega: el primer mosto ha hecho ya su fermentación alcohólica en algunas tinas y hay que decidir el momento exacto en que, tras la fermentación y maceración, se trasiega el vino nuevo. Esto sólo es posible decidirlo, tal y como hacen Ramon y Valentí en la foto, tras varias catas.


También hay tiempo para ir comprobando el día a día de las diferentes pruebas que una buena bodega tiene siempre en marcha; por ejemplo, una tina bordelesa en plena fermentación a la "antigua", a la que, tras comprobar la sequedad absoluta del sombrero, bazuqueamos convenientemente, a mano (¡trabajo duro, os lo aseguro!).

Para, a continuación, proceder a un completo y extensivo remojado del dicho sombrero, por vía mecánica



En esta otra barrica, por ejemplo, se analizan los efectos de las maceraciones prefermentativas en frío. Seguirá...